El EuroRayo de Íñigo Pérez volvió a demostrar porque su afición sueña con hacer algo grande en la competición europea
Ficha técnica
Competición: Ida de octavos de final de Conference League
Fecha: 12 de marzo de 2026
Estadio: Nuevo Samsun 19 de mayo
SAMSUNSPOR
1 - 3
RAYO VALLECANO
SAMSUNSPOR (1): Okan, Yunus (Coulibaly, minuto 64), Satka, Van Drongelen, Tómasson, Makoumbou (Emre Kilinç, minuto 64), Mendes (A) (Zeki Yabru, minuto 64), Yuksel (A), Ntcham, Holse (A) y Marius (Ndiaye, minuto 82)
RAYO VALLECANO (3): Batalla, Ratiu, Lejeune, Luiz Felipe (A), Pep Chavarría, Ciss (Gumbau, minuto 87), Unai López (Pedro Díaz, minuto 75), Ilias (A) (De Frutos, minuto 75), Isi (Óscar Valentín, minuto 75), Álvaro García (Pacha Espino, minuto 83) y Alemao
Goles: 0-1. Minuto 15. Alemao. 1-1. Minuto 21. Marius. 1-2. Minuto 40. Álvaro García; 1-3. Minuto 77. Alemao
Árbitro: Marian Barbu (Principal) / Catalin Popa (VAR)
Un partidazo. Solo puede definirse con ese objetivo lo visto en el Nuevo Estadio Samsun 19 de mayo entre Samsunspor y Rayo Vallecano. Ha sido, es y será el partido más vistoso de todos los que se vayan a disputar en los actuales octavos de final de la Conference League. Dos equipos que se lanzaron sin cadenas a por la victoria con sus mejores armas y que plagaron el encuentro de ocasiones en un toma y daca sin respiro.
El Euro Rayo de Íñigo Pérez se olvidó por unas horas de todos los posibles conflictos de la temporada así como de la delicada situación en Oriente Medio, que puso en duda la disputa del choque, para salir con todo a por el choque. La alineación titular era una declaración de intenciones clarísima por parte de su entrenador: Alemao en punta asistido por Ilias, Isi, Álvaro García, Ciss y Unai López. Fútbol, fútbol y fútbol vertical.

El mensaje se trasladó a los primeros minutos del encuentro donde el Rayo fue dueño y señor del tempo del choque. La presión intensa y en campo contrario daba sus frutos una y otra vez y los de Vallecas empezaban a pisar área rival. Sin embargo la primera del choque iba a ser de Marius al cabecear a las manos de Batalla un buen centro lateral. La que perdonó el ariete la iba a perdonar también Isi pocos minutos después estrellando su remate en la madera del marco defendido por Okan.
Pero el equipo franjirrojo tenía muy claro sus opciones de ataque para acceder al triunfo y en una jugada de tiralíneas se puso por delante en un remate de 9 de Alemao que ponía el 0-1 en el luminoso y acallaba a la animosa afición otomana. El ensordecedor ruido de un estadio semivacío volvió a rugir apenas unos minutos después cuando Marius iba a cazar un balón suelto en el área en una jugada de estrategia para fusilar a Batalla y mandar el balón a la jaula. Era el minuto 20 y si el marcador hubiera reflejado un 2-2 nadie podría haber dicho que los dos equipos no lo merecían.
El empate fue un jarro de agua fría para los de un Íñigo Pérez que se desgañitaba en la banda para que sus futbolistas no bajaran los brazos ante un equipazo de nivel como el Samsunspor. Los minutos seguían cayendo en la ciudad costera del Mar Negro y poco a poco los locales se hacían con el mando del choque. Y más después de un posible penalti no señalado sobre Alemao que el VAR no consideró digno de señalarse.

La polémica espoleó a los de la Albufera que volvieron a meter atrás a los turcos en un final de primer tiempo sensacional. Tanto es así que Álvaro García no dudaría en culminar una grandísima jugada del Rayo en salida de balón. Su zurdazo cruzado volvió a llevar los sueños europeos a los casi 200 aficionados que lo festejaron por todo lo alto. El 1-2 era justo premio a un equipo valiente, sin miedo al tropiezo, ofensivo, presionante, intenso y que apostaba por el juego vertical con varios nombres propios brillando en la noche turca: Ilias, Isi y Álvaro. El Rayo estaba en modo IA.
Tras el paso por vestuarios, el equipo franjirrojo supo practicar un juego con mayor control y menos electricidad. Si el Samsunspor quería ir a por el encuentro tendría que arriesgar y dejar espacios atrás, pero en el primer cuarto de hora del segundo acto no se planteó ese guión. Tuvimos que esperar a que el marcador superase la hora de duelo para que Batalla volviera a demostrar lo que hizo que la dirección deportiva le firmara: una doble parada casi milagrosa a Makoumbou que volvió a encender los ánimos de la grada turca.

Thorsten Fink movió el banquillo y quemó sus naves en busca de acercarse en la eliminatoria dejando una defensa de 3 y metiendo músculo arriba junto a Marius para ganar el juego aéreo. Pero su propuesta fue la llama que el Rayo Vallecano necesitó para lanzarse a atacar esos espacios a la contra. Lo intentó Unai López y también Isi pero se encontraron con un Okan muy seguro bajo palos.
Y cuando parecía que el partido acabaría con ese resultado, Alemao, que había cuajado un espectacular partido de espaldas y al espacio como buen 9, se vistió de gala para hacer una jugada de fantasÍA y batir por segunda vez al cancerbero del conjunto turco. El 1-3 destrozó el corazón del Samsunspor y de la hinchada de Samsun que tendrá que esperar al próximo jueves europeo para soñar con un expreso de medianoche (la vuelta se juega a las 23h en la hora local turca) que obre el milagro.
