«Soy rayista de corazón»

Charly Llorens siempre va de frente. Ya lo hacía en los terrenos de juego, cuando encaraba a los jugadores contrarios y afrontaba los muchos metros que le quedaban por delante para culminar sus jugadas. Ahora, fuera del campo, tampoco elude ninguna cuestión. Genio y figura.

Hablar de Charly Llorens es hablar de rayismo con mayúsculas, de sentimiento franjirrojo, de expresividad en un terreno de juego. Llorens se define a sí mismo como un «rayista de corazón» y con el mismo corazón que corría la banda izquierda del campo de Vallecas se acerca a la actualidad del club de sus amores, ese con el que se identifica plenamente y que ahora está atravesando el momento más complicado de su larga historia.

El ex-jugador franjirrojo nos habla de sus proyectos, de sus intenciones de futuro. Hace algún tiempo, cuando se le cerraban de manera definitiva las puertas del Rayo y no encontraba acomodo en ningún otro equipo, reflexionaba en voz alta sobre su futuro. Nos decía que quería entrenar, que deseaba seguir ligado al mundo del fútbol y que quizá, algún día, podría llegar a entrenar en Vallecas. Hoy ese «algún día» suena muy lejano, porque las voces de la actualidad, rabiosa actualidad, lo eclipsan todo.

Llorens es un deportista de carácter, inquieto y siempre activo. No contento con entrenar a chavales, ya dirigió algunos equipos en las categorías inferiores del Villarreal, un día se le metió en la cabeza que podía correr maratón. Dicho y hecho, se puso manos a la obra y otra vez piensa en la de Nueva York. «Intento hacer una o dos anuales. El 6 de marzo hice la de Barcelona», nos dice, aunque rápidamente su pensamiento se dirige al mundo del balón. «Estoy esperando a ver si me sale algún equipo para entrenar de cara a la temporada que viene. Por las tardes estoy en una escuela de tecnificación de futbolistas, dando clases personalizadas a los chavales. Son chicos que pertenecen a clubs como Valencia, Villarreal o Levante, que vienen a mejorar lo que más necesitan. Estoy viendo partidos, siguiendo jugadores y esperando, porque como yo desde pequeño siempre he estado ligado al fútbol, lo que quiero es entrenar y ver si valgo para dirigir».

Su andadura como entrenador se encuentra estancada actualmente. Se movió tarde, cuando las plantillas de la mayoría de equipos de Segunda B estaban cerradas, a pesar de lo cual nos confiesa que «intereses ha habido. Por ejemplo para entrenar a las categorías inferiores del Levante o del Valencia, así como algún equipo de Segunda División B, lo que pasa es que todo son rumores, saber qué pienso, algún contacto, pero nada definitivo. Es importante que se acuerden de uno». Ahora suena para uno de los equipos punteros del grupo andaluz, un club que atraviesa problemas, tanto económicos como deportivos.

Precisamente, el hilo de la conversación nos lleva a hablar de eso, de problemas y graves, los que atraviesa el Rayo Vallecano, su Rayo Vallecano. A Llorens la cambia el tono de voz. «Es una lástima, un club como el Rayo, que este año está haciendo una gran campaña, con la afición que tiene y la plantilla que tiene… yo les sigo desde la distancia y sé que las cosas se están haciendo bien, hablo con Michel que es con el que mejor relación tengo, y es una lástima que haya pasado todo esto en un momento tan bonito como el que está viviendo el club, la afición, el equipo. Yo desde aquí poco más te puedo decir, solo que es un momento en el que todos tenemos que estar unidos con la afición y con los jugadores y que por lo menos se consiga el objetivo, que es el ascenso. Luego, lo demás, que se solucione como buenamente se pueda y ellos crean».

Son varios los jugadores que todavía mantienen el vínculo de las deudas con el club vallecano, a pesar de haber salido de Vallecas hace algún tiempo. No es el caso de Llorens.»Yo salí de Vallecas y a día de hoy lo tengo todo cobrado y sin ningún problema. Yo solo puedo tener palabras de agradecimiento para la familia Ruiz-Mateos, porque en ese aspecto yo no tengo ningún problema». El ex-jugador franjirrojo no se esperaba esto. «No, no, yo cuando estaba allí, en todas las etapas, no he tenido ningún problema, así que ya te digo que me ha sorprendido muchísimo. Cuando yo estaba allí no se palpaba nada, estábamos todos muy tranquilos. Yo por mi parte no tengo ninguna queja hacia ellos, a mí no me deben ni un duro».

La afición se moviliza, prepara manifestaciones, cadenas humanas, pancartas, camisetas. Todo movimiento se queda corto para sacar adelante a un histórico en problemas y Llorens es plenamente consciente de la tensión que se vive en estos momentos en el barrio de Vallecas. «Es lógico, porque es una gran incertidumbre para jugadores y para afición. Es el club de Vallecas, un club grande de Madrid, la gente siempre ha estado muy volcada con el equipo y es una pena que este año tan bonito deportivamente lo empañe el tema económico».

«Yo desde la distancia soy un seguidor más, un socio más del Rayo Vallecano», continúa, «que lo sigo diariamente, que hablo con los jugadores y amigos que tengo ahí y simplemente me gustaría decirles que en lo que necesiten de mí voy a estar con ellos. Solo puedo tener palabras de apoyo y agradecimiento y que no decaiga y que este año se consiga el ansiado ascenso, porque sólo por los jugadores y la afición, se lo merecen».

Llorens es sincero, dice lo que le sale de ese corazón rayista y vallecano, porque un día Vallecas le adoptó y él se deja querer y, siempre que puede, demuestra su amor por un equipo y una afición a los que nunca olvidará. «Es lo que yo siento. Soy rayista de corazón, lo he dicho muchas veces, me siento muy identificado y estoy día a día con el equipo, llamando a amigos. La semana pasada estaba en Barcelona y no pude verles en Villarreal, pero ya le dije a Michel que antes de que acabara la temporada estaría con ellos ahí en Vallecas».

Este es un simple hasta pronto, porque Charly Llorens quiere y necesita volver a «su» Vallecas y estar con esa gente que un día le despidió con todos los honores, los que él merecía. Leyenda viva del Rayo Vallecano.