Tamudo se cruzará con su pasado en un emotivo encuentro

Raúl Tamudo será el principal protagonista del encuentro que el Rayo Vallecano deberá afrontar el próximo domingo en Vallecas ante el Espanyol. El delantero tendrá que luchar contra su pasado.

Opinión. Ha sido, es y será protagonista en el Rayo Vallecano. Raúl Tamudo es el pasado más glorioso del Espanyol y este año será, de eso está convencido el propio Sandoval, el presente y el futuro más glorioso del Rayo Vallecano. Es un jugador que no se casa con nadie, que cuando habla -no se prodiga demasiado- lo hace claro y nunca permite especulaciones más allá de sus propias palabras. El domingo será el partido más esperado por muchos espanyolistas, ese choque en el que poder ver al que fuera su ídolo durante tantas y tantas temporadas. Los goles de Tamudo todavía resuenan en los oídos de miles de seguidores pericos que un día se frotaron los ojos viendo como el de Santa Coloma se secaba las lágrimas al decir adiós al club de toda su vida. Ha llegado el momento y Tamudo, celebre o no celebre los goles, está preparado para marcar.

Hoy podríamos hablar de números, decir que es el segundo máximo goleador de la liga en activo, que ha conseguido estos o aquellos logros, o rememorar la ‘pillería’ de las ‘pillerías’ cuando en una tarde aciaga para Toni -otro que vistió con orgullo la zamarra espanyolista y que pasara por Vallecas en la etapa de Camacho-, le robó la cartera, un balón y la mitad de su alma para conseguir un gol que valió un título y que le encumbró al Olimpo de los delanteros ‘ratón’. Hoy podríamos decir que Tamudo es al Espanyol lo que nadie más ha sido capaz de representar para una entidad acostumbrada a ver pasar buenos jugadores con miras puestas en metas mayores. Ser de la casa y permanecer en ella, hoy en día, no tiene precio. Su salida fue dolorosa, sinceramente triste e insuperablemente amarga.

Hoy me quedaré con la vertiente humana de un hombre que se debate entre su situación actual, su amor por un Rayo que cala hondo desde el primer día, y su cruce con el pasado. Será inevitable una mirada de nostalgia, un pequeño coqueteo con ese escudo que durante años y años lució en su pecho y un saludo cariñoso con aquellos compañeros que en el vestuario blanquiazul siguen suspirando al recordar los goles de su hombre insignia. Para todos será raro ver a Tamudo frente a su pasado, principalmente para él. Pochettino dijo que el del domingo será un «partido especial» y Tamudo confirma que se sentirá «extraño» jugando contra los que hasta hace poco defendían los mismos valores, los mismos anhelos, la misma ilusión que él.

Que nadie tenga la más mínima duda que, celebre o no celebre sus goles, Tamudo correrá, luchará, peleará y se dejará «la vida» por cada balón. Ahora lo que le une al Espanyol es su pasado, ese mirar atrás y recordar los buenos momentos vividos. El domingo tendrá ante sí la oportunidad de demostrar, una vez más -y de manera innecesaria porque ya lo tiene todo hecho-, que su sitio está en el área rival, que el gol es su mejor aliado y que Vallecas le ha acogido de la misma manera que lo hacía Cornellá. Cuando pase esta jornada, Tamudo podrá volver la vista atrás y recordar aquel día en que consiguió un gol contra… el Espanyol.