Tenerife 2 – Rayo 0. Nueva derrota del Rayo que no supo aprovechar su ventaja numérica

>El Rayo Vallecano ‘murió’ poniendo toda la carne en el asador y acabó su encuentro ante el Tenerife con tres delanteros (Aganzo, Perera y Pachón) que no pudieron doblegar a un conjunto local que a la contra sentenció un partido que desde el 36 de la primera parte se les había puesto cuesta arriba por la expulsión de Manolo Martínez por doble amonestación.

No pudo ser, el Rayo Vallecano lo intentó pero no pudo con un C.D. Tenerife que arrancó el encuentro mandando en el juego, controlando el balón, dirigiendo el ataque con tranquilidad y con calidad. Desde el primer momento empezaron avisando, con un disparo que se perdió alto por encima de la portería de Cobeño. El primer cuarto de hora era de dominio local a pesar del tremendo respeto que se tenían ambos conjuntos, lo que impedía que fructificaran las jugadas de ataque.

El primer aviso rayista lo protagonizaría Antonio Amaya, con un remate que salvaba bajo palos un defensor tinerfeño cuando ya se cantaba el 0-1. Primer despiste defensivo de los locales que por poco no sufrían el primer disgusto de la tarde.

Pero este Tenerife es mucho equipo, juega con criterio, toca bien el balón y se gusta, y lo hace de tal manera que incluso cuando todo se pone en contra saca la casta suficiente para voltear la situación. En el minuto 34 fue Collantes quien avisó con un remate que se marchó alto, sembrando de nuevo la inquietud en torno a la portería de Luis García, y dos minutos más tarde se produjo una jugada que debería haber desequilibrado el partido en favor del Rayo. Obstrucción del capitán tinerfeño Manolo Martínez, que tenía una tarjeta amarilla, y que veía la segunda amonestación debiendo abandonar el encuentro mucho antes de lo esperado.

Ambos equipos ‘tocaron’ madera

El partido subió de tono, la intensidad era tremenda y fruto de la misma llegó en el minuto 41 un remate de Diamé a la cruceta de la portería tinerfeña, tras un medido pase de Albiol. Eran los mejores momentos de los de Pepe Mel que dos minutos más tarde marraban otra nueva ocasión cuando Aganzo y Piti se plantaban prácticamente solos delante de la portería local. Pero no era el día de los delanteros franjirrojos y Aganzo veía como Héctor le robaba finalmente el balón.

Cuando ya parecía que estaba todo visto para sentencia en los primeros cuarenta y cinco minutos el equipo chicharrero avisó de lo que podía ser capaz de hacer y en un remate de Luna obligó a Cobeño a emplearse a fondo para enviar a corner. En la jugada siguiente Richi estrellaba un balón en el poste de la portería madrileña. Así, con la presión de un Tenerife con diez jugadores, y con una bronca monumental hacia el colegiado murciano Bernabé García, se llegó al final de la primera mitad.

Los rayistas no aprovecharon su ventaja numérica

El Rayo no supo y no pudo gestionar la superioridad numérica sobre el terreno de juego y el Tenerife con muy buen planteamiento, y con juego, sobretodo por parte de Juanlu que hizo un gran partido, miró de frente al rival y nunca le perdió la cara al encuentro. Nada más iniciada la segunda mitad Nino, qué buen delantero éste –pichichi de Segunda-, avisaba y Cobeño despejaba a corner como buenamente podía.

El partido estaba roto, era intenso, bonito en el juego y Piti quiso sumarse a la fiesta con algún regate de calidad que no pudo finalizar. El juego estaba loco, endiablado, con velocidad en el arranque de las jugadas y con dos equipos obsesionados con el gol y con la victoria, hasta que llegó el minuto 65. En ese momento Juanlu, tras una gran jugada de combinación del Tenerife en ataque, remató a la izquierda de Cobeño para lograr abrir el marcador (1-0, min. 65). Un choque igualado que se rompía por la calidad de los jugadores canarios y que obligaba a Pepe Mel a poner toda la carne en el asador.

Mel dio entrada a Perera en sustitución de Piti, para posteriormente dar la oportunidad a Pachón que suplía a Albiol. Así el Rayo acabaría el encuentro encerrando a los locales en su campo buscando el empate, mientras que el conjunto de Jose L. Oltra lo confió todo al contraataque. Así a falta de tres minutos para la conclusión del encuentro Nino se plantó solo delante de Cobeño y de perfecta vaselina consiguió cerrar el choque y mandar a los madrileños a casa con una derrota tan dolorosa como demasiado amplia tras lo vivido a lo largo del encuentro (2-0, minuto 87).

El Rayo fue incapaz de aprovechar la fenomenal ventaja que le dio el conjunto blanquiazul merced a la expulsión de Martínez y cosecha su segunda derrota consecutiva fuera del Teresa Rivero.

Por el Rayo jugaron: Cobeño, Carlos, Llorens, Amaya, Salva, Enguix, Diamé, Albiol (Pachón, 75′), Collantes (R. Reyes, 59′), Piti (Perera, 68′) y Aganzo.

Así se vivieron los goles narrados por nuestros compañeros de Horizonte FM (http://www.horizontefm.es/fmjoomla/):

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!