Un Betis sin ritmo se suma a la fiesta del Rayo Vallecano

El Rayo Vallecano consiguió derrotar de manera amplia a un Real Betis que pagó en Vallecas el exceso de partidos acumulados por su presencia copera. Los franjirrojos fueron superiores a su rival.

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Ficha técnica:

Rayo Vallecano (3): Rubén, Tito (A), Casado, Gálvez, Amat (A), Javi Fuego, Trashorras, Piti (A) (Adrián, minuto 84), Lass (A) (José Carlos, minuto 59), Chori Domínguez y Delibasic (A)(Vázquez, minuto 76).

Betis (0): Adrián (A), Chica, Amaya, Beñat (A) (Nono, minuto 58), Salva Sevilla (Vadillo, minuto 77), Campbell (A) (Molins, minuto 68), Perquis, Molina (A), Cañas, Nacho y Rubén Castro.

Arbitro: Hernández Hernández.

Goles: 1-0. Minuto 3. Piti, de penalti; 2-0. Minuto 64. Delilbasic. 3-0. Jose Carlos, minuto 81.


El buen estado de forma del Real Betis terminó pasando factura a los verdiblancos. Esto, que en principio parecería una incongruencia, tiene su lógica explicación al comprobar cómo el equipo de Pepe Mel ha pagado en Vallecas la disputa de tres partidos en apenas una semana. Su presencia en el Estadio de Vallecas terminó siendo testimonial y, eso, ante un Rayo Vallecano intenso y especialmente acertado, se paga.

El encuentro se pondría rápidamente de cara para los intereses vallecanos. Delibasic encontraba el primer pasillo libre que dejaba la defensa bética y ante la atropellada salida de Adrián caía dentro del área. Piti no falló la pena máxima, tres minutos, un gol y condiciones favorables. Desde ese momento, el Rayo se hizo con el mando del partido, aunque sin descuidar la faceta defensiva, respetando sobremanera a un equipo de excelente potencial ofensivo. El centro del campo, con Trashorras de nuevo dirigiendo magistralmente las operaciones y con Javi Fuego trabajando a destajo, se aprovechaba del excepcional trabajo de los centrales Amat y Gálvez, que estuvieron a un gran nivel.

De mitad de campo para adelante, Lass explotó su velocidad en varias acciones de mérito, ‘Chori’ Domínguez intentaba imprimir su carácter a cada acción, Piti -homenajeado en los prolegómenos por alcanzar los 200 partidos en el Rayo- ofrecía su dosis de calidad y Delibasic, el ‘obrero del gol’ como se le bautizó a su paso por Alicante, se trabajaba cada minuto de recompensa que le ha brindado Paco Jémez tras la baja de Leo Baptistao.

Todos estos condimentos, aderezados con un Betis excesivamente tensionado y sin ritmo alto, se convirtieron en una victoria tan amplia como justa.

Tras el gol de Piti, el lucense Trashorras realizó una de las mejores acciones del partido. Su control, su regate y su posterior disparo merecieron el segundo gol para los vallecanos, pero su intento se topó con el larguero de la portería de Adrián. El Rayo no llegó excesivamente al ataque, pero siempre que lo hizo creó peligro. Una galopada de Delibasic era detenida por Adrián. Los verdiblancos intentaban llegar con Rubén Castro, pero tenían demasiados problemas que resolver.

Para la segunda mitad Pepe Mel obligó a su equipo a avanzar posiciones y a buscar a su rival más cerca de la portería de Rubén. El peligro de las contras era evidente, pero el madrileño, consciente de tener mucho perdido y mucho más por ganar, quiso quemar las naves en territorio rival.

Los de Jémez fueron inteligentes y llevaron el partido a su ritmo, provocando el desnivel anímico de un rival que se veía incapaz de igualar y que recibía, tras una excelente combinación de ataque, el segundo golpe de la tarde. El omnipresente Delibasic culminaba una acción protagonizada por el Chori Domínguez y por Casado, haciendo explotar a la grada del Estadio de Vallecas y cerrando casi de manera definitiva el choque.

Rubén se luciría ante un gran disparo de Rubén Castro, salvando a una mano abajo cuando el balón se colaba en su portería y cerraba de esta manera las opciones, que habían crecido en la segunda mitad, de un Betis que encajaría el tercero tras una acción personal de José Carlos, que había entrado en la segunda mitad en sustitución de Lass.

El Rayo cierra una serie de cinco victorias en seis jornadas y espera a rivales de mucho nombre a los que no debería temer más que por su propio potencial, porque la clasificación este año no supone un agravante negativo para su estabilidad. La goleada al Betis permite seguir soñando.