El Rayo Vallecano necesita un gol para empatar la eliminatoria ante una U.D. Las Palmas que llega a Vallecas con la intención de marcar y obligar a los de Jémez a hacer tres para remontar.
Llega la primera final de la temporada, el primer partido en el que el Rayo Vallecano se jugará algo más que tres puntos, se jugará una parte de su economía, una parte de su prestigio, una parte de su preparación y otra de su imagen. El partido de mañana (Estadio de Vallecas – 19,30 horas) ante la U.D. Las Palmas, será la llave para una ronda en la que los rivales, sin ser los ‘pesos pesados’ que van por el otro lado del cuadro, tendrán al menos el cartel de Primera División, lo que ayudará a que la taquilla -fuera de abono, donde solo se incluye esta primera eliminatoria- sirva para dar un nuevo empujón económico a las arcas de un club que se mantiene en concurso de acreedores.
El equipo franjirrojo tiene ante sí una gran oportunidad para seguir ampliando el prestigio de su marca, para que su nombre siga emparejado con el de los equipos que continúan adelante en la Copa del Rey, con lo que publicitariamente eso conlleva. Además, sirve para que muchos de esos jugadores sin minutos, los Arana, Franco Vázquez, Nicki Bille, Adrián y compañía, puedan tener una oportunidad para reivindicarse y para solicitar al míster una oportunidad que, algunos por deméritos propios, y otros porque no les llega, no están teniendo últimamente.
Por último, el conjunto franjirrojo se juega su imagen. De poco habrá servido haber plantado cara durante un rato al Barcelona, durante una mitad al Real Madrid, durante treinta minutos al Atlético de Madrid, si se pierde con un Segunda División, con todos los respetos del mundo. Con mucho respeto, porque precisamente una falta del mismo, podría provocar lo que intenta Jémez que no se produzca. Las Palmas es un equipo que juega al fútbol y lo hace bien, ya lo demostró en la ida. El conjunto de Sergio Lobera tiene, al contrario que en el encuentro del Gran Canaria, varios puntos muy mejorados. Su fútbol ha crecido y lo ha hecho en el convencimiento de sus futbolistas, en la creencia y en la seguridad de ser capaces de todo y eso se nota. Los amarillos han recuperado posiciones en la tabla de Segunda y afrontan el partido de mañana como una gran oportunidad de sentirse importantes. El resultado de 1-0 es mucho más favorable de lo que parece para un equipo que sabe jugar al fútbol y que no desprecia el manejo del balón. La velocidad de sus puntas y la necesidad imperiosa del Rayo de buscar la portería contraria, serán las armas utilizadas por un equipo que llegará al Estadio de Vallecas con la intención de hacer un gol, ese gol que obligue a los franjirrojos a buscar la épica y la heroica para levantar la eliminatoria. En la ida ya jugaron con esa opción, olvidándose de atacar una vez conseguido el objetivo del 1-0 y evitando por todos los medios que el Rayo lograse un gol que pudiera frustrar sus pretensiones.
El técnico aragonés de Las Palmas ya avisó en la previa que su equipo vendrá a Vallecas a buscar un gol que «condicione» definitivamente una eliminatoria que debe obligar al Rayo a jugar al ataque.
La premisa de portería a cero no debe coartar el juego ofensivo del Rayo Vallecano
El Rayo debe saber nadar y guardar la ropa. Un gol igualaría la eliminatoria, razón por la que los de Paco Jémez deberán jugar con el cronómetro para, sin volverse locos, generar las ocasiones que brinden la remontada. Eso sí, la defensa deberá estar impecable, porque un gol en contra obligaría a los vallecanos a hacer tres, y eso ya son palabras mayores.
El entrenamiento del lunes no dejó muy contento al técnico, al que se vio tenso durante una sesión en la que sus pupilos parecieron estar más a celebrar la gran victoria conseguida ante el Mallorca, que a preparar el partido de mañana. Ese camino llevaría al fracaso y el técnico, consciente de ello, quiso darles un toque de atención.
Se esperan muchos cambios en el once inicial que salte al Estadio de Vallecas. Fiel a su costumbre es previsible que Casado, titular durante toda la temporada, pierda su puesto en las alineaciones ligueras y que mañana regrese al equipo tras cumplir su ciclo de amonestaciones ante el Mallorca, lo que supondría que Nacho, tras su excepcional estreno liguero, se mantendría en el once del Reyno de Navarra del viernes. También se espera a Sueliton en el otro costado, y a los Adrián, Franco Vázquez, Lass, Arana o Bille, jugadores que se mantienen a la sombra y que, por unas razones u otras, no tienen o han perdido el protagonismo. En la portería estará Rubén, puesto que Dani deberá cumplir un partido de sanción por su expulsión en el encuentro de ida, con lo que el gallego continuará con su ‘mala fortuna’ en este arranque de temporada que está siendo tremendamente adverso para él.
Siendo el Rayo un equipo que no suele especular, porque además no sabe, con el resultado, se espera un partido vibrante y movido durante al menos noventa minutos. La copa devolverá las emociones vividas el año pasado con la eliminatoria ante el Racing, en la que los de Sandoval cayeron eliminados por el valor doble de los goles en campo contrario. Este año, aprendida la lección, el Rayo buscará finiquitar el pase a octavos por la vía rápida.
