Un penalti en el minuto 92 acaba con las ilusiones del filial

El Rayo Vallecano B sufrió un duro revés en su visita al Carlos Tartiere de Oviedo donde perdió 2-1 merced a un penalti señalado en el último suspiro del encuentro disputado en un terreno de juego impracticable.

El filial del Rayo Vallecano no pudo luchar contra un terreno de juego en pésimas condiciones que le pasó factura y que, en varias ocasiones, evitó que la victoria viajase claramente dirección a Vallecas. El conjunto vallecano arrancó el choque ante los asturianos mostrando sus credenciales, con el juego todo lo dinámico que permitía el impracticable césped del Tartiere y con una intensidad máxima, fruto de la cual llegó el gol franjirrojo a los 22 minutos. Un centro de Perea era rematado por Gabri a las mallas de la portería defendida por Dani Barrio. El Rayo B era superior a un Oviedo que recibía la reprimenda de una grada que no veía con buenos ojos el desarrollo de un encuentro que, durante la primera mitad, fue claramente dominado por los visitantes.

Al filo del descanso, Perea, uno de los destacados del encuentro, gozó de una gran ocasión para haber redondeado el marcador pero, después de una gran acción personal, remataría alejado de la portería local. El Rayo B se marchaba al descanso con la sensación de haber perdonado a un rival que despertaría en la segunda mitad.

El inicio de la segunda parte vino marcado por los lanzamientos de falta de Perea, que obligó a la defensa y al portero asturianos a trabajar con contundencia. Las ocasiones seguían cayendo y, con el césped cada vez en peor estado, la falta de acierto terminó pasando factura a los de Jimeno. En el minuto 61, Pepe Díaz daría el primer aviso serio al cancerbero vallecano, Ismael, que envió a córner el duro disparo del delantero, instantes antes de la jugada que marcó el desarrollo posterior del choque. Una contra con ventaja de dos contra uno finalizaba en nada cuando el pase, que debía suponer el 0-2, se quedaba frenado por el barro, justo antes del tanto del empate anotado por Pepe Díaz. El remate del delantero hizo un extraño y despistó totalmente a Ismael, subiendo las tablas al marcador y demostrando lo injusto del resultado en un partido que merecía la victoria de los jóvenes jugadores del filial franjirrojo.

Desde ese instante hasta el final del encuentro, el Oviedo apretó con mayor fe sobre el área del Rayo B, aunque sus intentos no encontraban el objetivo de una victoria que llegaría, de penalti, en el último instante del choque. Owusu derribaba a Pepe Díaz en la disputa de un balón suelto dentro del área,y Moré lograba en el minuto 92 el 2-1 que dejaba, una vez más, al filial del Rayo sin los puntos en disputa. El equipo vuelve a Vallecas con la sensación de haber perdonado a un Oviedo que se encontró con la fortuna de cara para lograr una victoria que le mantiene en lo alto de la clasificación.