Un viaje de locos entre Vallecas, Barcelona y viceversa

Un viaje de locos entre Vallecas, Barcelona y viceversa

Más de seiscientos rayistas acompañaron al Rayo en su desplazamiento a Barcelona. Una auténtica locura de viaje, con final feliz para la franja y para su gente.

Viajar a Barcelona por carretera no es ni de lejos el viaje más apetecible. Mucho menos si, además, inicias el trayecto muy de madrugada y te toca regresar unas cuantas horas más tarde. De Vallecas a Barcelona, en un autobús, pasando kilómetros y kilómetros, no parece la mejor opción para pasar la noche de un sábado a domingo, ni la de un domingo a un lunes. Si encima al día siguiente te toca ir a trabajar, estudiar o cualquier otro quehacer que te exija estar activo, viajar de Vallecas a Barcelona en esas condiciones parece una auténtica locura.

Ir de Vallecas a Barcelona para animar al Rayo es un plan tan apetecible que pocos se lo piensan. Si, además, el club facilita la tarea con autobuses gratuitos y las entradas tan solo cuestan diez euros, todo se pone de cara. Si en lugar de cien facilitan quinientas cincuenta, Vallecas se vuelca. No hay nada que se interponga entre Vallecas y su Rayo. Si hay que viajar a Barcelona, en un viaje tremendamente largo y cansado, se hace, si el equipo necesita el aliento de su gente, lo tiene.

Así es la afición del Rayo. Lo que se pudo vivir ayer domingo en el Mini Estadi fue una nueva demostración de poderío, de cariño a unos colores, de sentimiento. Más de seiscientos «locos por el Rayo» no dudaron ni un instante y se embarcaron en una aventura que, para colmo, tuvo final feliz. Que Tebas haya destrozado el viaje a Granada poniéndolo un lunes para lucimiento de las teles es una vergüenza, pero no vamos a ensuciar un momento tan grande como el de ayer, con el nombre de alguien que no piensa más que en su propio beneficio.

Vallecas está con el Rayo. El Rayo es de Primera. Vallecas es de Primera. Enhorabuena a todos los que habéis ayudado a que el Rayo sea líder de Segunda.