© PXR. Vallecas, 26 Septiembre 2009
El Rayo Vallecano superó con claridad al Castellón en su visita a Castalia tras un encuentro en el que fue el claro dominador del juego y en el que la puntería de sus delanteros permite a los de Mel seguir enganchados al tren de cabeza.
Ficha técnica:
C.D. Castellón: Carlos Sánchez; Baigorri,Pol (Palanca, min.57), Mantecón (A), Rafita (Uranga, min. 63), Xisco Campos, Ulloa, J. Valle (Guzmán, min. 87), Pedro, Omar y Toño.
Rayo Vallecano: Cobeño, Edu Albacar (A), Pelegrín, Serrano, Coke (A), Quero, Movilla, Michel (Angel, min. 56), Jofre (Pachón, min. 75), Piti y Rubén Castro (Aganzo, min. 62).
Goles:0-1. Minuto 23. Rubén Castro culmina una gran triangulación entre Michel y Coke; 0-2. Minuto 47. Piti supera a Carlos Sánchez de fuerte disparo desde la frontal del área; 0-3. Minuto 88. Aganzo culminando un contragolpe; 1-3. Minuto 90. Ulloa tras remate de cabeza dentro del área.
Arbitro: Jaime Latre.
Entró el Rayo al partido en plan mandón, dominador, sintiéndose superior y queriendo demostrarlo. De esta manera el dibujo táctico del conjunto vallecano, con Movilla y Michel en el centro del campo repitiendo la estrategia planteada ante el Real Unión, supuso una clara superioridad de los franjirrojos ante un Castellón tocado moralmente por su situación en la tabla.
El primer aviso, una vez expresadas las intenciones de unos y otros, con el Rayo volcado y el Castellón viéndolas venir, llegaría en el minuto 7. Jofre, que empezó el encuentro como una moto, se escapó de dos rivales en un palmo de terreno cediendo atrás un balón al que no llegó Rubén Castro y que terminó rematando Movilla lejos del portal de Carlos Sánchez.
Poco después, de nuevo sería Jofre el que diese un pase en profundidad para la llegada de Michel, que remataba blando a las manos del cancerbero. El Rayo dominaba, controlaba el balón, marcaba el paso del partido y se movía con una tranquilidad pasmosa a lo largo y ancho del terreno de juego de Castalia.
El Rayo volcaba su juego hacia el costado izquierdo donde Albacar y sobretodo Jofre ponían en dificultades a los defensores albinegros. Los vallecanos se sentían cómodos, mientras el Castellón mostraba todas sus carencias. Dominado, inseguro y sin ideas, el equipo de David Amaral deambulaba por el césped ante la mirada atónita y espectante de su hinchada.
Y tanto dominio, tanta superioridad visitante tendría su premio. Una fenomenal triangulación entre Michel, Coke, que llegó a un balón imposible antes de la línea de fondo, y Rubén Castro sería culminada por éste último poniendo por delante a los de Mel y haciendo justicia a lo acontecido hasta ese momento (0-1, Rubén Castro).
Este tanto, al contrario de lo que sucede en muchas ocasiones, no supuso ningún cambio en el desarrollo del encuentro. Cierto es que el Castellón quiso hacer algo más, pero era el Rayo el que seguía navegando con un rumbo claro mientras los levantinos seguían a la deriva. Tuvieron que pasar cuarenta minutos para que Serrano y Pelegrín, que conservó su sitio en el centro de la defensa, tuvieran que emplearse a fondo ante una de las tímidas acometidas de los locales.
El Rayo presionaba, cerraba todas las líneas de pase y desesperaba a un equipo que no tenía ideas para intentar ‘hincarle el diente’ a una presa perfectamente pertrechada y sabedora de su superioridad.
En la segunda parte llegó la sentencia
Para la segunda mitad Mel pidió a sus jugadores que siguieran haciendo el fenomenal trabajo desarrollado durante el primer acto del encuentro y Piti, dos minutos después de reiniciado el juego, asestaría un golpe mortal al Castellón. Recogió un balón a pase de Quero y encarando a los defensores soltó un soberbio disparo desde la frontal que superó a Carlos Sánchez (0-2, Piti).
Con el gol de Piti el conjunto madrileño vería reforzadas sus posibilidades y a pesar del intento de los castellonenses por acercarse a la inmaculada puerta de Cobeño, siguió siendo el claro dominador del juego. Mel movió ficha a los diez minutos, sentando a Michel y dando entrada a Angel, mientras Amaral buscaba mayor profundidad poniendo a Palanca en el terreno de juego en sustitución de Pol.
A punto de cumplirse el primer cuarto de hora del segundo período los locales pedirían penalti en unas claras manos de Albacar dentro del área, la intencionalidad no lo fue tanto, y Piti a la contra cedería un buen balón a Rubén Castro que ante Carlos Sánchez no supo culminar.
La entrada de Palanca fortaleció la apuesta ofensiva de los locales pero el avance de líneas abría huecos y dejaba a Aganzo, que sustituyó a Rubén Castro, con infinitas posibilidades de culminar alguna contra. El balón ya no tenía la misma fluidez en el centro del campo de un Rayo que había cedido la batuta a los locales, que poco a poco mejoraban sus prestaciones.
A falta de un cuarto de hora Pepe Mel volvería a mostrar su idea de fútbol sentando a Jofre y dando entrada a Pachón, con lo que el Rayo terminaba el partido de nuevo con tres delanteros: Piti, que se volcaría a la izquierda, Aganzo y Pachón.
Entretanto, llegaría una clara oportunidad para Palanca que solucionaría Cobeño y un posterior disparo de Piti, que intentó repetir la misma acción que había supuesto el segundo gol del conjunto vallecano. Pero sería Aganzo, quien a falta de dos minutos para la conclusión, culminaría un contragolpe superando en velocidad a Baigorri y sorprendiendo a Carlos Sánchez en su desesperada salida (0-3, Aganzo).
El postrero tanto de Ulloa únicamente serviría para maquillar un resultado que, en cambio, no alivió el tremendo enfado de la afición castellonense.
El orden, la disciplina defensiva y ofensiva y la calidad del Rayo Vallecano fueron suficientes armas para que el conjunto franjirrojo consiguiera una nueva victoria ante un rival que no opuso ninguna dificultad a un equipo que fue tremendamente superior durante todo el encuentro.
Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!
