>© PXR. Vallecas, 16 Octubre 2009
El Cádiz apostó fuerte y lo hizo con la intención de dar el pelotazo en la Liga Adelante. El fichaje de un hombre contrastado, de una calidad indiscutible, como es Diego Tristán suponía un riesgo, asumible, pero riesgo al fin y al cabo.
El delantero sevillano se encuentra en uno de los momentos más grises de toda su carrera deportiva, en lo que quizá pueda ser entendido como el ocaso definitivo de una estrella, que podría adelantar su jubilación si las cosas no se enderezan.
Internacional con España en quince ocasiones, vivió sus mejores años en el Deportivo de la Coruña con el que conseguiría una Supercopa de España. Dos subcampeonatos de Liga en Primera División, una Copa del Rey y un trofeo Pichichi, jalonan su trayectoria con el conjunto gallego. Su salida de La Coruña inició su declive.
Su vuelta a Mallorca en 2006, tras quedarse sin ficha en el Depor, parecía suponer una vuelta al pasado con la intención de resurgir de sus cenizas, pero el experimento no funcionó. Apenas contó con oportunidades en el conjunto bermellón, que terminó permitiendo su salida para que se enrolara en su aventura italiana. El fichaje por el Livorno pareció recuperar para el fútbol a un hombre para el que el gol era su medio de vida, aunque esta ‘historia’ duraría únicamente un año.
La temporada pasada cambió de aires de nuevo para jugar en el West Ham United de la liga inglesa, desde donde llegó al Cádiz, que le contrató por una temporada con opción a otra en función de objetivos.
Pero los objetivos, aunque únicamente se han disputado siete jornadas de liga, no se están cumpliendo. Javi Gracia, técnico del Cádiz, apenas está contando con el delantero sevillano al que, para el encuentro de mañana en Vallecas, ha dejado en casa, a pesar del nefasto bagaje goleador del conjunto gaditano.
No corren buenos tiempos para Tristán, ¿estaremos asistiendo al ocaso definitivo de una estrella?.
Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!
