El estadio de Vallecas ha amanecido hoy con largas colas desde primera hora de la mañana en busca de entradas para las históricas semis europeas. La expectación en torno al partido de ida de semifinales de la Conference League entre Rayo Vallecano y Estrasburgo parecía desbordar las expectativas. Y más si tenemos en cuenta que en las taquillas centrales del feudo franjirrojo apenas habían quedado algo más de 2500 localidades disponibles después de que la gran mayoría de abonados hayan pagado por su localidad.
La fila que da media vuelta al estadio durante todo el día demostraba la fiebre que el barrio tiene por ver a los suyos en una cita histórica. Sin embargo, lo que pocos de la cola esperaban era el ‘jarabe de palo’ que desde las oficinas de la entidad franjirroja iban a ‘recetar’ para esa fiebre.

Porque tal y como os hemos contado, los precios de las localidades oscilan entre los 50 y los 200 euros para el público en general. Unos precios que duplican lo que hasta ahora se había visto tanto en fase liga como en las dos eliminatorias previas de octavos y cuartos de final contra Samsunspor y AEK de Atenas.
Hay que recordar que los abonados del Rayo Vallecano han tenido que pagar 20 euros por este partido, una cantidad similar a lo que pagaron contra AEK, Samsunspor, Drita, Lech Poznan y Shkendija. Una circunstancia que fue muy criticada ya que los socios apenas tenían ventaja sobre cualquier aficionado neutral que pasara por allí y quisiera ver un choque europeo. Con los altos precios de las semifinales de Conference League, al abonado le sale más barato que a cualquier otro seguidor que solo quiera asistir a la semifinal.
