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CRÓNICA

Rayo Vallecano 2-1 Espanyol: Sufrir el exilio

Los franjirrojos volvieron a ganar por la mínima en un partido que debieron sentenciar mucho antes

Rayo Vallecano 2-1 Espanyol: Sufrir el exilio

Toda una generación de seguidores del Rayo Vallecano puede presumir de haber vivido una final de Conference League, varias semifinales de Copa del Rey y algún título de segunda. Pero lo que recuerdan los más veteranos del rayismo es el duro exilio de Vallehermoso que truncó la ilusión de un barrio que amaba a su equipo. Algo similar hemos vivido en este 2026 por culpa de la directiva del club que ha privado a miles de aficionados de poder ver a su equipo jugar en los primeros partidos de la presente temporada. Y eso el equipo también lo ha notado en un arranque con muchas dudas y donde volvió a sufrir las consecuencias del exilio.

Ficha técnica

Competición: Jornada 6 La Liga

Fecha: 15 de septiembre de 2026

Estadio: Estadio de Butarque

Escudo local RAYO VALLECANO 2 - 1 ESPANYOL Escudo visitante

RAYO VALLECANO (2): Audero, Ratiu, Lejeune, Mujaid (Óscar Valentín, minuto 61), Pedrosa, Unai López (A) (Bouaré (A), minuto 61), Pathé Ciss (A), Tsitaishvili (A) (Fran Pérez, minuto 76), Pedro Díaz, Álvaro García (Balliu, minuto 84) y Camello (Alemao (A), minuto 76)

ESPANYOL (1): Dmitrovic, Hinojo (Marcos (A), minuto 46), Cabrera, El Hilali (R), Riedel, Bauza (Bryan, minuto 46), Quilindschy, Urko (Pol Lozano, minuto 74), Javi (Cala, minuto 74), Moscardo (Edu Expósito, minuto 46) y Roberto

Goles: 1-0. Minuto 3. Álvaro García. 2-0. Minuto 25. Pedrosa. 2-1. Minuto 55. Roberto.

Árbitro: Isidro Díaz de Mera (principal) / Javier Iglesias Villanueva (VAR)

Jugador MVP Redpiso : Álvaro García

Hemos repetido en reiteradas ocasiones que al equipo de Beñat San José le falta ese plus que solo la afición del conjunto franjirrojo puede aportar en los más difíciles y duros momentos. Por ello, pese a que los de la Albufera han dejado buenas sensaciones jugando de locales pero no en su estadio y a que han conseguido 7 puntos de 9 disputados lo han hecho sufriendo en exceso cuando podían haber liquidado los encuentros por la vía rápida. Lo vimos contra el Alavés, lo repetimos contra el Racing de Santander y ha vuelto a pasar contra el Espanyol.

Para enfrentarse a un rival de los de su Liga, el técnico rayista apostó por un 11 bastante reconocible donde Mujaid tenía que lucir galones en la zaga junto a Lejeune y Pathé Ciss volvía al centro del campo donde su aportación es aún más determinante. El resto del conjunto franjirrojo era el que jugó en el Bernabéu: Audero, Radiu, Lejeune, Mujaid, Pedrosa, Unai López, Ciss, Tsitaishvili, Pedro Díaz, Álvaro García y Camello.

Foto del Rayo Vallecano - Leganés (c) Pasión por el Rayo
Foto del Rayo Vallecano – Leganés (c) Pasión por el Rayo

La decisión de Beñat San José le funcionó como un guante y en los primeros 45 minutos el Rayo Vallecano fue un auténtico vendaval que borró de un tristísimo estadio de Butarque (poco más de 3500 espectadores) a un Espanyol incapaz de dar dos pases seguidos. Había avisado Manolo González en la previa de que el Rayo era un equipo peligroso y se lo demostró en apenas 25 minutos con dos goles que allanaron la victoria.

Tras un robo en presión alta la jugada iba a ser aprovechada por Álvaro García que fue el más pillo de todos al cazar el balón suelto en el área al que no llegó por poco Pedro Díaz. Casi sin tiempo para reaccionar, los periquitos vieron como un inspirado Pedrosa ganaba línea de fondo para cruzar la pelota en un ángulo imposible y poner el 2-0 en el marcador. Antes de la media hora, el partido parecía liquidado.

Foto del Rayo Vallecano - Leganés (c) Pasión por el Rayo
Foto del Rayo Vallecano – Leganés (c) Pasión por el Rayo

Y no fueron más porque la fortuna no acompañó a los de Vallecas. Camello, otrora de dulce, vió como sus oportunidades contra el Espanyol se marchaban por poco, las detenía el guardameta rival o se estrellaban contra la madera. El triunfo rayista parecía incontestable y los blanquiazules solo pudieron dar gracias por que Isidro Díaz de Mera pitara y mostrara a los dos equipos el camino a vestuarios.

El descanso permitió a los visitantes recomponer el caos mostrado en el primer acto (un triple cambio denotó el claro error) y buscar las debilidades rayistas de su alta presión. Un balón largo a Roberto le dejó mano a mano con Mujaid a quien dejó seco, por su exceso de ímpetu, con un recorte hacia dentro y con su pierna derecha la colocó con efecto a la red imposible de alcanzar para Audero. En la primera ocasión clara de los periquitos se metían en el partido casi sin saber cómo y estuvieron muy cerca de igualar de no haber sido por el cancerbero rayista.

Foto del Rayo Vallecano - Leganés (c) Pasión por el Rayo
Foto del Rayo Vallecano – Leganés (c) Pasión por el Rayo

El Rayo no podía mantener el tú a tú con un equipo más fresco de piernas y recompuso filas con varios cambios que equilibraron la balanza hasta los minutos finales. Ciss volvió a la zaga y Bouaré y Óscar Valentín se encargaron de reforzar la medular rayista que volvió a marcar el tempo del partido. Incluso llegaron a suministrar algún balón a Pedro Díaz y a Tsitaishvili que llevaron el peligro al área rival en una segunda parte muchísimo más floja que la primera.

En esos minutos es cuando Vallecas hubiera apretado, cuando los rivales hubieran visto que nuestros futbolistas cuentan con el respaldo inquebrantable de una grada que no cede al desánimo y que cierra filas en las dificultades. Pero en su lugar había dos gradas con butacas azules vacías. Inmejorable metáfora de las consecuencias de una negligente gestión. El duelo se tornó en batalla como prueban las 5 amarillas y una roja de la última media hora. Más que fútbol.

Foto del Rayo Vallecano - Leganés (c) Pasión por el Rayo
Foto del Rayo Vallecano – Leganés (c) Pasión por el Rayo

Hubo victoria, sí. Pero sin sabor a victoria por sufrir este exilio. Y sobre todo porque la vida pirata es la vida mejor. Y sin ella, todo es exilio.