Habían pasado 25 años y casi tres meses desde que el Rayo se enfrentó a un equipo francés en la Copa de la UEFA. El rival en aquella ocasión fue el Girondins de Burdeos, un transatlántico en la liga francesa que aquel mítico equipo vallecano terminó hundiendo para sorpresa de todo el mundo futbolístico de la época. En aquel lejano 2001 el Rayo no era favorito, en 2026 tampoco lo es ante otro equipo galo, el Racing Estrasburgo.
La casualidad ha querido que el partido de ida se disputase, como hace más de 25 años en el Estadio de Vallecas, y aunque ha pasado el tiempo y el fútbol no se parece mucho al de aquellos inicios de siglo XXI, ayer hubo algo que volvió a ser lo mismo. Como bien se ha encargado de recordar Bukaneros a través de su cuenta oficial en la red social X, anoche la pancarta de «Working class» volvió a presidir el fondo del Estadio de Vallecas.
En Vallecas también han cambiado cosas, pero hay mensajes que se mantienen vivos pese al paso del tiempo. El orgullo de clase obrera, el orgullo de barrio.
