LaLiga ha comenzado con polémica arbitral para el Rayo Vallecano siguiendo la línea de la pasada campaña donde los árbitrajes le costaron al equipo de la Albufera la clasificación europea. Apenas habíamos llegado a la media hora cuando el cuarto árbitro decidió apoyar a su compañero en el césped y señalar una faltita de Isi previa a un remate que acabó en gol. Y poco después iba a llegar un penalti señalado en el área y cometido por Augusto Batalla.
Ricargo De Burgos Bengoechea lo señaló sin dudarlo. Sin embargo, por fortuna para los de Vallecas el VAR deshizo el entuerto que había liado el colegiado principal. Porque es cierto que existe contacto pero es el jugador del Sevilla quien se lleva por delante al guardameta rayista que se había interpuesto en su carrera. Junto a la decisión del gol anulado hizo que el bando rayista se sintiera agraviado por la actuación arbitral.

La decisión que fue muy protestada por las gradas del estadio Ramón Sánchez Pizjuán pareció muy clara desde el primer visionado. De hecho Batalla reclamó desde el primer instante al árbitro que había sido arrollado. Pero no es la primera vez que el Rayo Vallecano es perjudicado por decisiones que posteriormente el CTA se ve obligado a rectificar.
