Caballero del honor

Opinión. Esta semana el Rayo Vallecano se medirá al Real Madrid y Esteban Provencio nos ofrece su particular visión de la liga fijándose en las malas artes del vecino rico de la capital de España.

Es un escritor reconocido mundialmente, aunque confieso no haberlo seguido como seguramente se merece. Eso que me pierdo. Ahora estoy enfrascado en uno de sus libros, Alep, y antes de abrirlo, quizá para demorar el inicio, comencé por echar un vistazo a las tapas. Allí me topé con una relación de las obras del escritor, un breve compendio de entre el cual uno me sorprendió “El vencedor está sólo”. Confieso que no lo he leído y todo lo que hago será elucubrar, pero el sólo título me llamó. Quizá tenga que ver con la soledad de la cumbre, con el silencio que se respira cuando se apagan los vítores y los halagos, pero tal vez esté también relacionado con las formas. Porque no me imagino yo a Rafa Nadal muy sólo, ni a la selección de baloncesto, ni al Barça…y bien es cierto que los aplausos por sus victorias terminan también por silenciarse, pero ellos, sus gestas y sus personas, no despiertan sino admiración. Sus formas son impecables.

Digo todo esto por la peligrosa deriva en la que ha instalado al Real Madrid Florentino Pérez, un grandísimo empresario de una cortísima visión institucional. En el eterno debate de los fines y los medios, personalmente siempre estaré con los últimos, porque son la esencia de una persona y, en este caso, hacen a una institución. Es lógico, loable, natural y saludable que Pérez quiera aumentar la grandeza del Real Madrid añadiéndole más títulos a su ya extenso palmarés; pero se está equivocando. Ha contratado a uno de los mejores técnicos del mundo…. un genio en lo suyo, pero que ensucia la imagen de un club que se enorgullece de ser “caballero del honor”. Ruedas de prensa incendiarias, desplantes, malas caras, malos gestos, desprecio hacia otros compañeros…cierto es que lo hace para centralizar los focos en él y proteger de los flashes a sus jugadores, pero pone bajo la lupa a un club al que se le sacó lustre durante mucho tiempo y ahora él, con cuatro actuaciones de circo, está tirando por los suelos. ¿Y qué me dicen del dedo en el ojo?, ¿y eso de culpar a un jugador en exclusiva, ante la prensa, de una derrota?. ¿Se imaginan a Del Bosque haciendo esto? Claro, Del Bosque no vendía camisetas ni atraía sobre sí los focos de la prensa mundial (bueno, ahora sí).

Creo yo que Bernabéu hubiera estado encantado con que el seleccionador siguiera en la Casa Blanca. Sin embargo, si el difunto presidente levantara la cabeza, estoy seguro de que correría a gorrazo limpio a los que ahora, por mucho título que consigan, están tirando por los suelos la imagen de un club que él construyó.

P.D.: ánimo Del Nido, se ha perdido una batalla, pero no la guerra. Clubes vendidos. Sólo Sevilla, Betis y Espanyol dieron la talla, los demás se plegaron ante el cacique blanco. Aún queda guerra.