Cobeño, Dani y la portería del Rayo Vallecano

El Rayo Vallecano se encuentra, a falta de unos días para el inicio de la competición, con un serio problema en la portería. El regreso de Cobeño y el trato a Dani Giménez, realidades de un presente turbio.

David Cobeño abandonó el Rayo Vallecano una vez cumplido su contrato, que expiraba el pasado 30 de junio. Con las conversaciones avanzadas y estancadas en un punto sin retorno, el mostoleño decidió aceptar una oferta apetecible en el aspecto económico, con moderadas posibilidades en el deportivo, pero con nulas opciones en lo personal. El cancerbero firmó con el Vaslui rumano e incluso llegó a debutar con su nuevo equipo, pero su futuro en Rumania estaba lejos de convertirse en una realidad.,

La vida en Rumanía no es sencilla y en la zona en la que juega el Vaslui todo parece complicarse más. Con desplazamientos kilométricos para cuestiones tan básicas como acudir al médico, y unas condiciones de vida bastante por debajo de lo socialmente establecido en nuestro país, el cancerbero madrileño no tardó mucho en decidir que su vuelta a España sería un hecho en breve. Así se lo hizo saber al propietario del club rumano y así finalizó su aventura europea.

Su regreso a casa vino marcado por la vuelta a las conversaciones con el Rayo Vallecano. Jémez había hablado con Miñambres para intentar que Cobeño se convirtiera en el segundo portero de su proyecto, tras haber traído a Rubén -cedido por el Málaga hasta final de temporada-. Su reincorporación está en manos de los administradores concursales, que todavía no han firmado su contrato pendientes de solventar la papeleta de Dani Giménez.

Con el puesto de tercer portero ocupado por Ismael, guardameta del filial, el gallego Dani se convertía en una pieza de difícil ubicación. Lesionado en el tramo final de la pasada temporada, y en pleno proceso de recuperación, se le ofreció confianza, continuidad y se le pidió tranquilidad y paciencia para estar a pleno rendimiento. Su vuelta a los entrenamientos con el resto de compañeros era cuestión de tiempo, pero todo cambió, la paciencia se tornó en nerviosismo y la tranquilidad en un exceso de ‘prisas’ poco entendibles.

El Rayo se encuentra en una encrucijada de difícil solución. A Dani se le ha pedido que acelere los plazos para poder demostrar al nuevo técnico sus cualidades y el gallego, por su parte, ha solicitado a Miñambres que se le busque una salida, independientemente de la llegada o no de Cobeño. Dani está buscando equipo y, ante la situación creada en el vestuario franjirrojo, si encuentra una opción acorde a sus pretensiones saldrá del Rayo Vallecano.