Día de despedidas en Vallecas

El Rayo Vallecano se despide de la Segunda División en un día marcado por la marcha de uno de sus buques insignia, estandarte de lo que ha significado la lucha por salir del pozo de Segunda B y una clara demostración de rayismo. Coke abandona la nave en su regreso a Primera.

El Rayo logró semanas atrás su objetivo, el regreso a la liga de las estrellas, y lo hizo a pesar de las dificultades, los inconvenientes y las zancadillas que día a día tuvo que ir sorteando hasta lograr el ascenso a Primera División. Ahora que ha pasado un tiempo más o menos prudencial, surgen de nuevo los problemas, las voces y las declaraciones, porque pocas cosas han cambiado en el club. Una sí, Coke ya no vestirá la camiseta del Rayo y, a partir de ahora, defenderá los colores del Sevilla F.C., una operación que terminó por cerrarse ayer mismo.

La salida del segundo capitán del club franjirrojo podría no ser la única, dentro de los hombres importantes que todavía no han decidido, al menos públicamente, cuál será su futuro. La inestable situación económica -la semana próxima Sandoval, Martín Presa y los jugadores se reunirán con el fiscal-, hace pensar que muchos de ellos ya tienen apalabrado su futuro. Muchos de ellos hablan de su continuidad. Delibasic, Juli, Aganzo, Michel, incluso Trejo, han declarado por activa y por pasiva que su futuro podría estar ligado al club de la Albufera, siempre y cuando éste supere su grave problema institucional. De lo contrario, las denuncias podrían terminar por hundir un club con 87 años de historia.

La inyección económica que supone la venta de Coke, ayudará a salir de un atolladero provocado por la nefasta gestión económica de la familia Ruiz-Mateos, que dejó al club sumido en un auténtico agujero económico del que costará mucho trabajo y tiempo poder salir. Ahí emerge la figura de un Martín Presa que, según ha podido confirmar PxR, ha recibido ofertas para hacerse con su paquete accionarial o para asociarse con personas interesadas en formar parte del proyecto, encontrando una negativa por respuesta. El futuro incierto, el presente también.

Entre tanto movimiento institucional, el club afronta su último partido de una temporada marcada por dos acontecimientos, la situación extradeportiva y el ascenso de un equipo que supo estar muy por encima de lo que merecían aquellos que dirigían el asunto meses atrás. Sandoval habla de cerrar esta gran temporada con una nueva victoria y de luchar por conseguir terminar el año con el honorífico título de campeón de Segunda División. Sería todo un logro, pero nada por lo que estos jugadores que han luchado hasta la extenuación, vayan a emplearse más allá de lo estrictamente necesario.

Las rotaciones volverán a ser las protagonistas en un choque interesante para el aficionado en el aspecto meramente deportivo. La visita del Barcelona B tendrá el aliciente de ver a las promesas de futuro del mejor club de Europa, entre ellos a Soriano -máximo goleador de Segunda-, y ser testigo de la despedida de un Luis Enrique que deja el filial barcelonista para enrolarse en objetivos más ambiciosos. El técnico asturiano reconocía en una entrevista que su equipo podría haber luchado por lograr el ascenso de haber sido posible, afirmando que «con mi equipo al completo creo que subiríamos a Primera División, seguro que ningún equipo se quisiera cruzar con nosotros y sería muy difícil batirnos»:

Con ambiente festivo, pero con la incertidumbre que plantea el futuro más inmediato, el Rayo Vallecano recibirá al filial del Barcelona en una jornada en la que los asistentes a dicho encuentro recibirán un poster con la formación de un equipo que ha vuelto a hacer historia, devolviendo al club de Vallecas a la élite del fútbol nacional.