El Rayo cayó en su última aparición de la temporada ante un Barcelona B que realizó un gran partido. Se produjo el adiós de varios jugadores.

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Ficha técnica:
Rayo Vallecano (2): Juan Carlos, Tito, Amaya, Carlos (Javi Fuego, minuto 46), Casado, Movilla (Diego, minuto 61), Rafa García, Michel, Armenteros, Piti (Borja, minuto 58) y Trejo.
F.C. Barcelona B (3): Oier, Bartra (A), Romeu, Tello (Vázquez, minuto 70), Edu Oriol (Maso, minuto 70), J. Soriano, Ilie, Carmona, Planas (A), Abraham (A) y Benja (Saul, minuto 45).
Arbitro: Piñeiro Crespo (colegio asturiano).
Goles: 1-0. Minuto 24. Piti; 1-1. Minuto 35. Tello; 1-2. Minuto 41. Tello; 1-3. Minuto 66. Soriano; 2-3. Minuto 81. Trejo.
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Exhaustos, reventados, rotos… así han llegado los jugadores del Rayo a la última jornada de una larga maratón que finalizó hace algunas semanas pero que ellos en un nuevo alarde de profesionalidad y generosidad han alargado para conseguir que la afición de Vallecas siguiera disfrutando de un espectáculo digno de Primera División. Así fue hoy también, a pesar de la derrota.
Las rotaciones, como ya se preveía, fueron la clave de un partido en el que el filial del Barcelona reivindicó en el feudo franjirrojo su condición de auténtica revelación de la competición. Sandoval apostó por algunos de aquellos jugadores que menos protagonismo han tenido, concedió al meta Juan Carlos la posibilidad de debutar y permitió que varias de sus piezas clave se despidieran de la afición. El colofón, con la despedida de Coke, no tiene precio.
El partido ante el Barcelona B arrancó bien para el Rayo. Piti y Trejo movieron los hilos de un equipo en el que la línea defensiva sufrió, principalmente debido a las variantes obligadas por las sanciones. Carlos se situaba junto a Amaya, mientras que Casado y Tito, buen partido el del alcalaíno, se ocupaban de cerrar las numerosas llegadas de los bulliciosos jugadores blaugranas, e intentaban sumarse a la zona de ataque para crear superioridad en banda. Los primeros instantes favorecían a un Rayo que continuaba con la inercia de Cartagena y que por mediación de Piti, dispuso de sus dos primeras claras ocasiones. Un remate de cabeza y un posterior disparo que un defensa sacaba bajo palos fueron los primeros avisos de un equipo que quería sentenciar rápido para esperar un tropiezo del Betis y sumar así el título de campeón a un año redondo, deportivamente hablando.
A pesar de esos primeros acercamientos vallecanos sería Tello, el hombre más peligroso del ataque azulgrana, el que tras una galopada en solitario estrellaría su remate contra el palo derecho de la portería de Juan Carlos. El partido se animaba y la grada también, máxime cuando en la siguiente acción de ataque, Movilla estuvo cerca de superar a Oier. El duelo entre ‘gallitos’ no defraudaba y Piti lo confirmó cuando en el minuto 24 sorprendía al cancerbero visitante con un disparo seco desde la frontal.
Los de Luis Enrique empezaron entonces a moverse como una máquina. Su movilidad en el centro del campo, sus triangulaciones y aperturas a banda y el oportunismo de Tello, dieron como resultado un vuelco inesperado en el marcador en apenas cinco minutos. Ese fue el tiempo que el ‘7’ visitante necesitó para batir por partida doble a Juan Carlos.
Lucharon hasta el final, pero se rindieron a la evidencia
El filial del Barcelona fue mucho equipo hoy en Vallecas. Su fortaleza, sumada a ciertos despistes de un Rayo al que se le hizo largo el partido y que parecía tener la cabeza puesta en otras cuestiones más importantes, sirvieron para que Soriano rubricara su condición de máximo goleador de la categoría y para que los franjirrojos vieran como levantar un 1-3 se iba a convertir en una misión imposible. El último kilómetro de la maratón pesó en las piernas y en las cabezas de unos jugadores exprimidos al máximo.
El técnico madrileño movió piezas y ofreció homenajes. El primer cambio vino provocado por la lesión de Carlos que en su último partido como rayista debía abandonar el terreno de juego prematuramente. Javi Fuego le sustituía para situarse como central, posición en la que lució menos que en su puesto natural. Esta circunstancia fue aprovechada por el Barcelona B que, consciente de la debilidad y el cansancio de los vallecanos en zona de retaguardia, apretaron buscando redondear la goleada.
Aún así, el Rayo tiró de orgullo y de casta y Armenteros y, sobre todo, Trejo, quisieron que la mancha en el expediente de los vallecanos fuese mínima. Piti y Movilla dejaban su sitio para que dos jóvenes, Borja y Diego, pudiesen gozar de más minutos en Segunda División.
Al final, Trejo logró un gol que terminó siendo anecdótico porque el arreón final de los diez últimos minutos no sirvió para que el Rayo lograse al menos empatar un partido en el que el Barcelona B estuvo a gran nivel y en el que los vallecanos echaron el cerrojo pensando en el nuevo año y en todos los acontecimientos que deberían irse sucediendo en las próximas horas. El fútbol volverá en Agosto a Vallecas y lo hará con sabor a Primera.
