El Atleti devuelve al Rayo a su liga sin puntos ‘extra’

El Rayo Vallecano cierra su paseo por las alturas de la liga con buenas sensaciones pero con tres derrotas. Los de Sandoval deberán ahora vencer al Sporting para seguir en zona tranquila.

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Ficha técnica:

At. Madrid (3): Asenjo, Suárez, Filipe Luis, Falcao, Reyes (Salvio, minuto 70), Gabi, Domínguez, Koke (Pizzi, minuto 45), Perea, Diego (A) (Adrián, minuto 88)y Miranda.

Rayo Vallecano (1): Cobeño, Tito (Pacheco, minuto 67), Arribas, Jordi (A), Casado, Javi Fuego (A), Movilla (Michel, minuto 84), Lass (A) (Koke, minuto 74), Piti, Michu y Tamudo.

Arbitro: Clos Gómez (colegio aragonés).

Goles: 1-0. Minuto 24. Gabi; 2-0. Minuto 73. Falcao; 3-0. Minuto 91. Salvio; 3-1. Minuto 92. Gabi en propia puerta.


Cero de nueve, o lo que es parecido aunque no igual, y traduciéndolo a un lenguaje mucho más agradable a la vista, buenas sensaciones de un Rayo Vallecano que mereció sumar algo ante tres de los «grandes» de Primera, quedándose con el sabor agridulce de haber cumplido su cometido tan solo a medias. Porque el Rayo ha jugado bien, ha plantado cara al Barcelona en el Camp Nou durante media hora, ha tenido durante algunos minutos con el agua al cuello al Valencia y ha tuteado y dominado al Atlético de Madrid, pero nada más. Y ese nada más significa dos goles favor y nueve en contra. Aún así, la sensación que ha dejado el equipo ha sido buena y, una vez superada esta fase del campeonato, hay que volver a pensar que la liga se resuelve ganando a rivales como el Sporting de Oscar Trejo, próximo conjunto en visitar Vallecas.

El de hoy ha sido un derbi marcado por la rivalidad en las gradas. Dos aficiones ‘calientes’ que se dedicaron todo tipo de lindezas y que pusieron la nota de color a un partido que no ofreció un fútbol espectacular, ni siquiera la emoción del marcador, pero que al menos fue intenso. En el fragor de la batalla, Gregorio Manzano salió ‘tocado’ a pesar de la victoria, porque la afición tomó partido por Reyes en su particular encontronazo con el jugador andaluz. Tampoco Sandoval supo reaccionar ante el resultado y cuando lo hizo fue de manera precipitada, llevando al equipo a un suicidio que quizá podría haberse demorado unos minutos más.

El Rayo recuperaba su habitual dibujo sobre el césped del Calderón después de su experimento en Barcelona con defensa de cinco y un hombre más en el centro del campo. Así la defensa de cuatro y un delantero centro devolvían al conjunto franjirrojo a la búsqueda del dominio de balón y las penetraciones por banda. En esta faceta volvió a brillar Lass, por encima de Piti que, en el otro costado, no estuvo acertado en el regate y sus intentos de disparo apenas inquietaron a Asenjo.

El primer acercamiento serio de los vallecanos llegaría por mediación de Michu, un hombre que, lamentablemente para el Rayo, ha perdido el acierto que sorprendió a todos en el arranque liguero. Su primer disparo se marcharía alto. Antes sería Tamudo el que probaría fortuna, pero el de Santa Coloma tampoco tendría su día de cara a puerta. Por el lado rojiblanco, Falcao obligó a Cobeño a realizar la primera de sus tres intervenciones de mérito del partido, en la que sería la antesala del primer gol del encuentro.

A los 24 minutos, con mayor posesión de balón y aparente dominio táctico de los franjirrojos, Gabi adelantaría al Atlético con un remate de gran calidad. Esta acción espoleó a los locales que apenas un minuto más tarde tendrían otra gran ocasión para rematar el partido. Cobeño respondió espléndidamente a un disparo de Reyes, protagonista indirecto de la mañana dominical para los atléticos.

Michu tendría una gran ocasión a la media hora, tras una buena acción de ataque del Rayo por banda izquierda, pero su disparo se marcharía fuera por poco, y Tamudo, dos minutos más tarde, remataría de cabeza también desviado. El último en intentarlo sería Lass, pero Asenjo, en la única acción en que tuvo que intervenir durante los primeros cuarenta y cinco minutos conseguiría despejar.

La falta de pegada del Rayo le llevó a «suicidarse» y a un castigo demasiado amplio

El Rayo veía como pasaban los minutos de un partido en el que seguía con el balón, pero en el que había perdido el manual que le indicara cómo comportarse con él. Tamudo disparó a las manos de Asenjo y la posesión infructuosa de los vallecanos desesperaba a todos. A falta de veinte minutos, y con el marcador todavía en 1-0, Sandoval decidió que había llegado el momento de mover ficha y convertir su valentía en un grado de locura que le permitiera remontar el marcador, y el Rayo lo pagó. El técnico madrileño decidió colocar una defensa de tres para buscar mayor presión arriba, pero la apuesta salió mal en esta ocasión. Instantes después del cambio de Tito por Pacheco, Falcao subía el 2-0 al marcador y sentenciaba casi de manera definitiva el partido. Los vallecanos siguieron remando, lo intentaron, llegaron a la frontal del área pero su falta de puntería les privó de un premio que por intensidad de juego quizá sí estaban mereciendo.

A falta de diez minutos, de nuevo sería Michu el que obligaría a Asenjo a realizar una gran intervención, mientras que Falcao hacía lucirse a Cobeño con un gran mano a mano sacado por el cancerbero mostoleño. Piti lo intentaba a la desesperada pero sus disparos, flojos y desviados, reflejaron la falta de puntería de un equipo que tuvo enfrente el claro ejemplo de lo que supone un presupuesto y un potencial que permite fichajes de la calidad de Falcao o Diego.

En el correcalles que se convirtió el partido en los instantes finales sería Salvio quién conseguiría redondear el marcador para los suyos, mientras Piti, con ayuda de Gabi, dejaba el 3-1 definitivo en lo alto del Vicente Calderón. 

El Rayo ha jugado bien, ha plantado cara, ha merecido mejor suerte pero, después de su paseo por las alturas, regresa a la realidad de su liga con cero puntos en el ‘zurrón’ y con la sensación de tener que jugar una final ante el Sporting el próximo domingo, si quiere afrontar el parón navideño con una sonrisa en los labios.