Felipe Miñambres habla de orgullo rayista, de unión ante los problemas y de fortaleza de un club que, gracias a todos sus miembros, está superando uno de los momentos más complicados de su dilatada historia. El sueño del ascens está a un paso y Miñambres quiere vivirlo en casa.
El Rayo no estuvo bien y desaprovechó un nuevo ‘regalo’ del Celta, que lleva una racha negativa increíble.
Estuvimos muy imprecisos y, sobre todo en la primera parte, no es normal que apenas lleguemos a portería y que perdiésemos tantos pases. Uno no sabe si es por las ganas de querer conseguir el objetivo más rápido de lo que tiene que ser o porque el resultado del Celta nos relajó demasiado para afrontar un partido en el que ellos se jugaban la vida. La Segunda tiene esto, que cuando bajas tu nivel de atención y concentración para acertar con el pase, que para nosotros es algo muy importante, los equipos te complican. Además, enfrente teníamos un equipo que se estaba jugando mantenerse en Segunda División. En el segundo tiempo les metimos el miedo en el cuerpo, cosa que no habíamos hecho en el primero, pero al final perdimos en dos estrategias. Esto, siendo positivos, se lee como que ha pasado una semana más y las distancias se mantienen, con lo que se nos presenta la oportunidad de ascender ganando en casa. Eso sí, hay que ganar contra un equipo como el Elche que es muy complicado y muy correoso. No hay ningún acicate mejor que lograr el ascenso ganando en nuestro estadio, después de un año muy difícil para todos.
Hablas de las dificultades que estáis atravesando durante este largo año. Ahora, con la llegada de un nuevo propietario, la situación debería tranquilizarse.
Se presenta un panorama diferente al que había, porque hay un nuevo máximo accionista que acaba de llegar y ahora empezamos con las negociaciones, reuniones con todos los estamentos del club para tratar de ir solucionando los problemas que se han ido acumulando, porque aquí no hablamos de un mes o dos, sino de mucho tiempo. Ellos vienen con muchas ganas, con ilusión, y lo que debemos hacer es dejarles trabajar, porque no se pueden solucionar los problemas de más de nueve meses en una semana. Deberemos tener paciencia y tratar de ayudarles lo máximo posible y ellos irán cumpliendo con el primer equipo, con el filial, con las chicas, con el fútbol base, pero no es cosa de una semana. Se abre un marco mucho mejor que el que teníamos, porque nos veíamos abocados a una situación muy complicada y ahora podemos respirar y podemos ser conscientes de que, estando en Primera, se abrirá un abanico mucho mejor para todos.
¿Cómo se presenta tu situación dentro del club? Ayer, puntualmente estuviste en el palco presidiendo el partido.
Por la premura de tiempo y para no desviar la atención y no poder atender a los medios sin haber hecho una presentación oficial, me llamó para pedirme que me pusiese yo en el palco y, bueno, me hubiese gustado estar en mi sitio, que creo que da un poco más de suerte. Nadie ha hablado de temas individuales y ahora lo más importante es ir resolviendo los temas generales. Después habrá tiempo de hablar personalmente de cada uno.
La cantera está en una posición muy delicada y justo antes de confirmarse la noticia de la entrada de Martín Presa, el filial anunció que no jugaría hoy con el Castilla ni la semana próxima ante el Coruxo (finalmente lo harán). Ese será uno de los puntos a solucionar cuanto antes, imagino.
Eso está claro, pero a nosotros la solución nos tendrá que llegar en escala, si se soluciona el ascenso entonces sobreviviremos todos, porque si nosotros hubiésemos estado en otra situación no habría habido solución para nadie. Si el primer equipo asciende, sus problemas se solventarán porque son mucho menores que los del primer equipo. Se habló con los chicos, coincidió con el cambio y lo entendieron. Nuestra puerta y lo que nos permitirá seguir trabajando, y la salvación, es el primer equipo. Nosotros debemos hablar con ellos, explicarles las cosas, aunque saben que tienen mi despacho y el del gerente para entrar y hablar.
El viernes es día laborable, Vallecas es un barrio obrero y ese día habrá que ir a trabajar, pero habrá miles de vallecanos que desearán ir al trabajo sin haber pegado ojo, tras celebrar el ascenso de su Rayo.
Ojalá el sueño se haga realidad en esa fecha, jugando en casa. Para mí personalmente es un sueño, llevo aquí cuatro años y te aseguro que ni en mis mejores sueños había pensado que pudiéramos subir a Primera División, y menos después de este año que ha sido muy duro. El año pasado fue también muy difícil, pero este lo ha sido más porque nos ha metido a toda la familia rayista en un problema del que veíamos muy complicado poder salir y, gracias a los jugadores del primer equipo, al cuerpo técnico y a toda la gente, hemos seguido. Hay que agradecérselo a todo el mundo, porque su comportamiento ante estos problemas, el primer equipo, fútbol base, entrenadores, jugadores… te hace sentir muy orgulloso de la gente con la que trabajas y con la que compartes el día a día, porque es muy difícil que con todas las penurias que ha tenido este club durante este año, siga tirando hacia adelante, que la afición siga empujando como lo ha hecho y lo sigue haciendo en todas partes y esta unión ha hecho que uno se sienta verdaderamente orgulloso de ser del Rayo. Esto nos ha unido más para enfrentarnos a nuestros problemas.
