Juan Carlos, portero titular del Rayo B, se entrena con asiduidad con la primera plantilla franjirroja, a pesar de lo cual, con Dani y Cobeño por delante, no ha tenido ninguna oportunidad. El joven cancerbero sufre como el resto de compañeros lo que sucede extradeportivamente en el club.
Entrenando con el primer equipo y jugando con el filial, con el que habéis hecho otra gran temporada, se puede decir que está siendo un buen año en lo deportivo para ti.
La verdad es que en lo deportivo está siendo un año excepcional, tanto por la situación del primer equipo como por la buena campaña que estamos haciendo con el B y ya solo queda rematar la faena como aquel que dice.
Habéis cumplido con el objetivo de la permanencia y las cosas incluso podrían haber marchado mejor si no se hubiera enrarecido todo el ambiente alrededor del club.
Está claro. Es una pena lo que está pasando porque cuando mejor estaba todo, con el primer equipo a un paso de subir a Primera y con el B consolidado en Segunda B, la nueva ciudad deportiva, la campaña que han hecho las categorías inferiores, ha sido un lastre todo lo que ha pasado extradeportivamente. Son cosas que pasan y lo único que hay que hacer es mirar hacia adelante y centrarnos en lo que tenemos que hacer, que es cumplir en el terreno de juego.
¿Cómo estáis viviendo todo el asunto extradeportivo? Porque los que más atenciones merecen son los jugadores de la primera plantilla, mientras vosotros os mantenéis a la sombra a pesar de estar sufriendo las consecuencias igual o incluso más que ellos.
El caso del B es más escabroso si cabe que el del primer equipo, porque ahí hay gente con una trayectoria más o menos hecha en el mundo del fútbol, que ha podido ganar dinero, y en el B no dejamos de ser chavales que estamos empezando y que tenemos unos ahorros muy justos, lo que hace que la situación sea más complicada en el B que en el primer equipo. Hay algunos compañeros que tienen que tirar de los padres, de pedir dinero a familiares o amigos, y aunque entre todos nos ayudamos como podemos esperamos que la situación se solucione pronto.
Un jugador con proyección como tienes tú, totalmente asentado en el filial, ¿cómo ves el futuro en el Rayo Vallecano?
Lo veo con optimismo. Espero que los técnicos me den una oportunidad y cuenten conmigo. Es algo para lo que trabajo todos los días pero es una decisión que no depende de mí. Yo estoy preparado para cuando el míster me necesite. Esto del fútbol da muchas vueltas y nunca se sabe lo que puede pasar.
¿Has recibido alguna oferta en los últimos meses? ¿Estás mirando opciones de cara a una posible salida del Rayo?
Todavía no me lo he planteado. Es algo que lleva mi representante y yo intento entrar lo menos posible, aunque puede ser una posibilidad como otras muchas. Lo que está claro es que yo quiero seguir aquí, estoy muy a gusto en este club después de varios años y está claro que es mi primera opción.
