El Rayo derrotó al Betis en el Benito Villamarín (1-2) tras un gran partido culminado con los goles de Piti y Leo. El delantero brasileño fue la gran atracción de una merecida victoria.

Ficha técnica:
Real Betis (1): Fabricio, Chica, Dorado, Pereira (A), Beñat (A), Paulao (Amaya, minuto 45), Juan Carlos (Pozuelo, minuto 58), Salvador (A) (Campbell, minuto 70), Molina (A), Cañas y Nacho (A).
Rayo Vallecano (2): Rubén (A), Tito (A), Amat (A), Casado (A), Javi Fuego, Trashorras, Jose Carlos (Lass, minuto 50), Adrián, Piti (A)(Delibasic, minuto 75), Leo (Gálvez, minuto 66) y Bille.
Arbitro: Ayza Gámez.
Goles: 0-1. Minuto 2. Piti; 1-1. Minuto 4. Molina; 1-2. Minuto 62. Leo.
El Rayo Vallecano sorprendió una vez más al Betis en su feudo y lo hizo a lo grande. Con balón, con presencia, con clase y con pegada, así derrotaron los de Jémez a un equipo verdiblanco que tan solo en los compases iniciales de la segunda mitad intentó recomponer un guión totalmente dominado por los vallecanos.
El técnico del Rayo quiso dar la razón a Pepe Mel y se empeñó desde el pitido inicial en demostrar que efectivamente el Rayo se le atraganta al Betis. Jémez varió la alineación presentada ante el Granada y fue más allá, variando también tácticamente a su equipo y dotándolo de una presencia en campo contrario que apabulló a los andaluces. Con defensa de tres, con Javi Fuego ayudando en funciones defensivas cuando era necesario y en ofensivas el resto del tiempo, con el brasileño Leo sorprendiendo a todos y con Piti y Adrián dominando el fútbol de ataque, el Rayo se hizo acreedor a una victoria que apenas tardó tres minutos en reivindicar.
El primer golpe llegaría en los primeros compases. Leo culminó por banda una acción de equipo en la que la salida de balón se convirtió en un espectáculo llevado a banda y rematado por Piti en el segundo palo, aunque Bille estuviera cerca de hacerlo en el primero. El Rayo era dueño del balón, del partido y del marcador.
A pesar de todo, los verdiblancos, con Beñat en plan estrella, aprovecharon un envío de golpe franco al área para que Molina, adelantándose a su par, aprovechara la indecisión de Rubén -que tuvo luces y sombras de nuevo- para hacer el empate apenas un minuto después del arranque estelar del Rayo. Tan solo habían transcurrido cinco minutos y ya habían caído los dos primeros. El partido prometía.
No hubo tregua. El Rayo Vallecano se empeñaba en demostrar que su valentía debía ser recompensada con el sabor de la gloria y Piti la tuvo cerca con un tremendo disparo desde la frontal que se estrelló en el larguero de la portería defendida por Fabricio. Ninguno de los dos equipos quería conformarse y en la siguiente acción sería el Betis el que se toparía con la portería de Rubén. Ahí finalizó la ‘igualdad’ en el partido, porque el conjunto franjirrojo volvió a demostrar su calidad en el trato del balón, su hambre de éxito y su coordinación, la misma que se echó en falta en su estreno liguero en Vallecas.
Javi Fuego fue un coloso por delante de un Amat que se multiplicó en faceta defensiva, muy bien cubierto por Tito y Casado. Adrián, Trashorras y Piti dirigieron el juego, con Jose Carlos moviéndose bien y con un Leo espectacular en el uno contra uno. Bille volvió a pelear, sin fortuna, pero ofreciendo su cara de luchador. Así fue el Rayo, un espectáculo.
El arranque de la segunda mitad pareció variar la tendencia del encuentro. El Betis tiró de orgullo y buscó nivelar el juego, pero se le acabaron los recursos y lo terminó pagando. Leo volvió a ser el estilete ofensivo del conjunto vallecano y con un remate duro y abajo sorprendió a Fabricio y dejó las cosas en su sitio. Jémez dijo la semana pasada que la justicia de un resultado la dan los goles. Hoy hubo justicia futbolística y resultadista y el Rayo venció en ambas facetas.
El Rayo siguió dominando el juego, fue mejor que el Betis y se llevó una victoria que le sitúa al frente de la clasificación de Primera División. Dos partidos, dos victorias, sensaciones diferentes, pero alegrías por igual para un equipo que tendrá que seguir creciendo para lograr sus objetivos. Hoy chapó.
