Llevaba tiempo diciendo, prácticamente desde su llegada, que estaba deseando vivir el ambiente de Vallecas. Beñat San José, técnico del Rayo Vallecano, afirmó prácticamente en cada rueda de prensa, sin ir más lejos en la previa del Rayo – Athletic, que estaba «entusiasmado» por la posibilidad de dirigir por primera vez de local al Rayo en su propio estadio después de los partidos de Butarque contra Alavés, Racing y Espanyol.
Pero lo que seguramente no esperaba es que su estreno fuera tan fugaz y el ambiente tan crispado. Porque tras trece minutos de juego, el Rayo – Athletic se detuvo y ya no hubo más fútbol en el Estadio de Vallecas. Ahí finalizaba la primera experiencia en el banquillo franjirrojo de un técnico que desde su llegada ha alabado a la afición, ha pedido volver a jugar en Vallecas y ha mostrado sus ganas, desde un punto de vista personal, por vivir un partido de local en el Estadio de Vallecas.
Beñat tendrá que esperar para que su ‘bautismo’ vallecano se produzca de otra manera, porque su primera experiencia ha terminado mal.
