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Merecieron mejor suerte

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Dieciseisavos de Final de la Champions League Femenina. Partido de Ida.


La superioridad futbolística de las vallecanas es contrarrestada con goles por el Rossiyanka

© PXR. Vallecas, 30 Septiembre 2009
Quince minutos de ‘miedo escénico’ y un gol en el descuento sentencian a un Rayo que fue superior al Rossiyanka en el cómputo global del encuentro.

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Ficha técnica:

Rayo Vallecano Femenino: Alicia, Chini (Nuria, min. 65), Melisa, Natalia (Jade, min. 45), Adriana, Sonia Bermúdez, Sonia Vesga, Alexandra, Willy, Vanesa y Sandra.
Rossiyanka: Zvarych (A), Poryadina, Pertseva (Russkikh, min. 68), Oxana, Kozhrikova, Skotnikova, Lyudmyla, Chorna (A), Petrova (Danilova, min. 59), Emueje y Morozova.
Goles:0-1. Minuto 3. Petrova resuelve un barullo dentro del área; 0-2. Minuto 14. Emeje se revuelve dentro del área y remata seco superando a Alicia; 1-2. Minuto 85. Adriana supera en velocidad a la defensa y de fuerte remate recorta diferencias; 1-3. Minuto 92. Tras el saque de un córner un potente disparo de Oxana sentencia el choque.
Arbitro: Christine Beck (Alemania).

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Tres minutos le bastaron al Rossiyanka para despertar de su sueño al Rayo Vallecano, los tres minutos que necesitaron para en el primer zarpazo sobre la portería de Alicia hacer añicos la ilusión de unas jugadoras que tardaron un cuarto de hora en darse cuenta de donde estaban. Para entonces ya perdían por 0-2. Duro castigo a la ilusión y la entrega, superadas por la calidad de un equipo ruso que tocaba el balón con precisión y que no dejaba desplegar sus armas a las de Pedro M. Losa.

Sin piedad. Esa fue la consigna de las rusas, que aprovecharon el nerviosismo de las locales para hacerse con el control del juego desde el pitido inicial y complicaron la vida a un equipo, el franjirrojo, que quiso superar su ansiedad tocando el balón desde atrás pero que se encontró con la contundencia ofensiva del rival. En el minuto 3 llegaría el primer ‘golpe’ del encuentro. Petrova aprovechaba un barullo dentro del área vallecana para batir a Alicia, tras el fenomenal lanzamiento de una falta que se estrellaba en el larguero.

Quiso el Rayo superar su estrés y su ansiedad con un lanzamiento de larga distancia de Sonia Bermúdez, que se marchó fuera, y con una posterior escapada en velocidad de Natalia, que no supo superar a Zvarych en su salida. Mientras tanto, las rusas seguían a lo suyo, segunda oportunidad clara y segundo gol. Emueje se revolvía dentro del área y superaba por alto a la cancerbera vallecana. Habían transcurrido catorce minutos y el sueño parecía tomar tintes de dramatismo.

Pero este equipo no se deja llevar tan fácilmente. Con el 0-2 adverso, el conjunto local empezó a dominar el juego y apretó hasta hacer retroceder varios metros a su rival. El Rayo comenzó a tocar y buscó el portal visitante con más convicción y con la fe que, lamentablemente, salió del vestuario un cuarto de hora más tarde de lo debido.

El balón circulaba por el centro, con Sandra y Vanesa, con gran fluidez. La línea defensiva, bastante adelantada, facilitaba la tarea en la presión, y las rusas, experimentadas y conscientes de su superioridad momentánea en juego y resultado, se limitaron a buscar balones largos para la brega de su delantera ‘tanque’ Emueje.

El primer acto se consumía y el Rayo ya se sentía capacitado para hacer daño a su rival. Las rusas también lo notaban y empezaron a jugar a otra cosa, recuperación rápida y transiciones veloces para descontrolar el juego más ordenado de las vallecanas. Aún así las dos últimas ocasiones del primer acto serían de las rayistas, primero en las botas de Vanesa, que tras un fenomenal recorte remató alto, y posteriormente, con una escapada en velocidad de Adriana que remató duro pero desviado a la izquierda del portal de Zvarych.

Fueron superiores en la segunda mitad, pero no pudieron rematar la faena

Las franjirrojas arrancaron la segunda mitad como debieron hacerlo de principio, con la convicción y la serenidad necesarias para medirse a un equipo que tenía calidad, pero al que se estaba consiguiendo superar en juego, aunque no en ocasiones. Pronto llegaría el primer acercamiento de las vallecanas con un lanzamiento lejano y con intención de Sonia Bermúdez.

Llegó el juego combinativo, la precisión en el toque y las triangulaciones, para demostrar que el campeón de la Superliga española era mucho más que ese equipo que se había visto superado por su propio ‘miedo escénico’.

Jade estuvo cerca de rematar de cabeza dentro del área un pase medido desde la izquierda y Sonia Bermúdez lo intentaría al filo del cuarto de hora con un lanzamiento de falta directo que se marchó desviado por poco. Eran los mejores momentos del SuperRayo y el Rossiyanka empezó a sentir pánico, o al menos, una ligera sensación de mareo que les hizo tambalear.

La defensa vallecana ya no pasaba apuros y las centrales mantenían a raya a su delantera centro, a la que ya no le llegaba el gran surtido de balones del primer período. La maquinaria rusa empezaba a descontrolarse y las vallecanas quisieron aprovechar el momento. El campo pareció volcarse a su favor y ya no costaba apenas trabajo recuperar el control del esférico. En el minuto 66 sería Nuria, que acababa de incorporarse al juego, quien dispusiera de la ocasión más clara al rematar un balón contra el poste. En el 73 Adriana se adelantó a la cancerbera rusa, pero su remate de cabeza se perdió a escasos metros de la portería.

El Rossiyanka se acercó por primera vez con peligro a la media hora, con un disparo lejano de Danilova que puso en serios aprietos a la cancerbera del Rayo.

Y a falta de cinco minutos para finalizar, y cuando ya parecía que todo estaba visto para sentencia, llegó el gol de Adriana. La delantera se adelantó por velocidad a su defensora y de fuerte disparo batía la portería rusa y abría las esperanzas de un emocionante partido de vuelta (a disputar dentro de siete días en Moscú).

Adriana, en el 89 tendría el empate en sus botas en un remate enviado a corner por Zvarych. Pero la experiencia es un grado. En el minuto 92, en lo que suponía el segundo acercamiento del Rossiyanka en el segundo período, Oxana acertaría de nuevo para situar un 1-3 que se antoja inalcanzable para la vuelta.

El Rayo había pagado la ‘novatada’ con quince minutos de arranque y un 0-2 en contra, y con un gol en el descuento, que tira por tierra el fenomenal trabajo, principalmente en la segunda mitad, de un equipo que debe sentirse muy orgulloso del rendimiento colectivo de esta noche. La sentencia, en siete días.

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!