No merecen sufrir un minuto más

Muchos han sido los disgustos, las penurias y los desplantes que los jugadores del Rayo han tenido que sufrir a lo largo de una temporada que podría ‘morir’ de manera definitiva mañana. El ascenso está a falta de una última victoria, que certificaría el regreso a la liga de las estrellas.

Si la liga es justa, si el fútbol es justo, si la vida es justa, el Rayo no merece sufrir ni un minuto más. Desde que en el mes de Agosto del año pasado se diera el pistoletazo de salida a esta competición, el conjunto vallecano se ha codeado con el ‘Super-Betis’, viviendo siempre en puestos de ascenso o promoción y deslumbrando con su fútbol, con sus goles y con su fe en una idea. Muchos han sido, sin embargo, los sinsabores que ha dejado un año plagado de noticias extradeportivas que han ido salpicando, de mala manera, cada victoria, cada logro, cada paso hacia Primera División. Mañana toca poner fin a este sufrimiento.

Mucho está tardando en llegar, quizá demasiado. Cuando todo parecía hecho y la ventaja de campo otorgaba al Rayo Vallecano muchas más opciones, un muro se interpuso en su camino y cada partido ha sido una pequeña agonía. Las dos derrotas como local, primera ocasión que los franjirrojos perdían dos partidos consecutivos, fueron enderezadas con el empate en Balaídos -que eliminaba a un rival, dejando vivos a otros dos, porque el Granada continúa en la lucha extradeportiva-. Ese punto bien podría valer un ascenso que debe ser refrendado con una victoria ante el Xerez.

Los andaluces llegan al estadio de Vallecas con la necesidad imperiosa de lograr la victoria para acercarse a un Valladolid que esta tarde deberá enfrentarse al Nástic, que mantiene su lucha por salvar la categoría ante el empuje del Salamanca. Los xerecistas realizarán esta misma mañana su última sesión de entrenamiento, manteniendo hasta última hora la duda de la inclusión de Nieto, que arrastra problemas físicos. Jose Mari, uno de los hombres más peligrosos de los azulinos, se ejercitó al margen del equipo aunque su presencia en Vallecas está asegurada.

El Xerez es consciente de la importancia del choque ante el Rayo, puesto que sus opciones de ascenso se verían prácticamente anuladas con una derrota ante los madrileños. Cuatro victorias en sus últimas cinco comparecencias, interrumpidas en su visita a Girona (4-2), han permitido a los de Javi López reengancharse a la lucha por los ‘play-off’ después de una temporada tremendamente irregular en la que nunca han dado sensación de estar definitivamente asentados.

El Rayo necesitará tranquilidad y paciencia en su búsqueda de la gloria

El Rayo Vallecano deberá ser inteligente y jugar con las posibilidades, aunque siempre buscando una victoria que asegure el ascenso matemático a Primera División. Los de Sandoval han cerrado filas y tras el punto sumado en Balaídos, en un partido práctico y controlado, buscarán la victoria que les garantice dar el salto a la liga de las estrellas. Para ello, José Ramón Sandoval no podrá contar con los sancionados Javi Fuego y Piti y deberá mantenerse a la espera de la evolución de los jugadores que a lo largo de la semana han arrastrado molestias físicas de diversa consideración.

Entre los «tocados» están Trejo y Armenteros, además de Casado, Amaya y Coke, que sufrió un esguince de tobillo a mitad de semana. Con este panorama, el técnico franjirrojo afrontará la última sesión de entrenamiento a realizar a puerta cerrada esta misma mañana, tras la que se decidirá si estos hombres están en condiciones de afrontar el encuentro del domingo. En principio, la lista no se dará a conocer hasta el propio día del partido, manteniendo en secreto las posibles combinaciones que deban conducir al equipo a la Fuente de la Asamblea para celebrar el ascenso a Primera.

Han pasado muchos años, muchos momentos para el recuerdo, y el Rayo podría dar mañana el paso definitivo hacia su salvación institucional, devolviendo además, multiplicado por mil, todo el cariño que el barrio de Vallecas le ha brindado en estos años de trabajo y lucha.