Los ‘altos sueldos’ podrían condicionar la continuidad de algún jugador

La realidad del Rayo Vallecano empieza a tomar tintes realmente dramáticos para algunos futbolistas. Lejos de cobrar lo que se les adeuda, ahora se plantean dudas sobre sus salarios.

La continuidad de algunos futbolistas está en el aire. La razón de este nuevo planteamiento llega ahora a través de cuestionar las «altas fichas» que tienen ciertos jugadores de la primera plantilla, razón que podría alejarles del nuevo proyecto del Rayo Vallecano. La entidad, propiedad de Raúl Martín Presa, no parece estar dispuesta a mantener las cifras firmadas con los anteriores propietarios y con el propio Jesús Fraile, que en su función de gerente intervenía directamente en las negociaciones a nivel económico de los futuros fichajes.

Esto, que viene a ser una nueva vuelta de tuerca a una más que deteriorada relación entre plantilla y directiva, será tratado en la reunión que los capitanes mantengan hoy para decidir si finalmente mañana realizan la primera sesión de entrenamiento de la pretemporada. Según parece, la idea de los jugadores es acudir a la cita pero no entrenar mientras no se solucionen los problemas que arrastran desde hace meses y que, supuestamente, serían solventados con el ascenso a Primera y, en cualquier caso, siempre antes del 30 de junio. El incumplimiento de estas promesas podría llevarles a la huelga de manera indefinida.

Los ajustes salariales provocan momentos de tensión

Algunos jugadores se sienten estafados por el club. La paciencia tiene un límite y ésta parece haberse agotado después de largos meses de negociaciones, conversaciones, promesas y pérdida de tiempo que ha llevado al Rayo Vallecano a Primera División y que, tras las vacaciones, hace casi inviable la vuelta al trabajo sin momentos de tensión entre una plantilla que sigue sin cobrar. Ahora toca hablar de recortes, de pagos sobre cantidades apalabradas que nadie quiere asumir y cifras que hacen peligrar el futuro de algunos jugadores dentro de un club al que llegaron con unas condiciones y a los que ahora se les quiere hacer ver que lo que acordaron es ‘papel mojado’.

El esfuerzo deportivo que se pidió a los jugadores para hacer que el proyecto fuera viable y para conseguir que los pagos pudieran realizarse quedó atrás y ahora el que más y el que menos ve cómo se le regatean miles de euros en una negociación tirada a la baja en la que algunos futbolistas saldrán ciertamente perjudicados. Los que peor parados saldrían son aquellos que llegaron al club con anterioridad al pasado ejercicio, porque aparte de las primas que parece que nadie llegará a cobrar, hay otras cantidades que también peligran.

Aparte de todo esto, planea sobre el club la posibilidad de un ERE (expediente de regulación de empleo) que no hace más que meter más presión. Acorralados ante la nueva situación, los jugadores plantearán un paro indefinido que podría comenzar mañana, fecha prevista para el arranque de la pretemporada de un Rayo de Primera División sumido en una profunda crisis.