Rayo y Granada vuelven a reencontrarse en Vallecas

Rayo Vallecano y Granada darán la bienvenida a la nueva liga en Primera División. Ambos equipos protagonizaron el último encuentro de la temporada pasada y ambos se salvaron en el último suspiro.

Llegó la hora de la verdad. Se acabaron las pruebas, las dudas y la espera. El balón volverá a ser el protagonista y, tras un verano marcado por las dudas y los movimientos de despachos, el fútbol se convertirá en el único centro de atención en el barrio de Vallecas.

El capricho del calendario ha traído al estadio franjirrojo al último equipo que pasó por estos lares en el suspiro final de una liga que se escapaba entre los dedos pero al que Tamudo, en un remate de cabeza que ha pasado a la historia de este club, salvó ‘in extremis’ llevando el delirio a la grada.

Después de aquello, Michu se marchó, Javi Fuego todavía se mantiene «entre los nuestros» y ni Casado ni Lass han encontrado el acomodo que muchos presagiaban cuando las cosas marchaban bien bajo el mandato de Sandoval. El nefasto tramo final del equipo enfrió el mercado por Vallecas y ni los mencionados, ni Tito, ni siquiera Cobeño, han terminado por salir del Rayo. El del portero es un caso peculiar y, aunque ya se ha dejado ver por las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Vallecas, todavía no puede hacerlo a pleno rendimiento a la espera de la firma definitiva de la administración concursal. Su regreso ha provocado algún que otro movimiento entre los porteros del Rayo y Dani, al que se había prometido tranquilidad, vio peligrar su continuidad dentro de la entidad. El gallego, seguramente, terminará saliendo si encuentra algún club interesado en sus servicios.

Además de las salidas (Joel, Pulido, Arribas, Armenteros, Movilla, Michu, Míchel, Diego Costa…) las llegadas han hecho que el nuevo Rayo Vallecano sea una incógnita. Adrián, que tras varios años en Primera División buscará explotar su calidad en el club de Vallecas, o Jose Carlos, un jugador tan genial como discontinuo, fueron de los primeros en llegar. También Galvez, Amat o Bille se sumaron al nuevo proyecto de Paco Jémez que, con la llegada del Chori Domínguez, ha visto mejorar sustancialmente el potencial de su plantilla, en busca de un nuevo milagro.

Con una competición que temporada a temporada se inicia más temprano, la mitad de las plantillas de Primera División continúan en pleno proceso de formación (el mercado finalizará el próximo 31 de Agosto), lo que provocará que algunos de los jugadores que ahora juegan en un equipo, en Septiembre defiendan los colores de otro distinto. Así está montada esta liga española enmarañada con unos horarios insufribles y con la protesta de unas aficiones que se sienten engañadas y ninguneadas de nuevo.

El de hoy ante el Granada promete ser un partido de ritmo. El conjunto entrenado por Anquela, ex-técnico del Alcorcón y profundo conocedor del Rayo Vallecano -su nombre llegó a sonar como una apuesta clara para ocupar el banquillo tras la salida de Sandoval-, es un equipo que se ha renovado profundamente y que volverá a ser una incógnita en los primeros compases de la competición. Con un técnico tremendamente ilusionado por la oportunidad brindada para ocupar un banquillo de Primera División, el conjunto andaluz parte como uno de los que podrían llegar a convertirse en revelación de la temporada, papel que pretende también el equipo de Paco Jémez.

Los vallecanos, tras una pretemporada irregular, llegan al partido de esta noche (Estadio de Vallecas, 21 horas) con todos los efectivos disponibles. El técnico canario del Rayo no ha querido dar pistas al rival y ha dejado la convocatoria para la última prueba del día, aunque apenas habrá sorpresas significativas. El ‘Chori’ no será titular, si finalmente supera los problemas burocráticos que hasta última hora podrían impedirle entrar en la lista definitiva. En cambio, el resto, buscarán su nombre entre los dieciocho elegidos para vestirse de corto en el reestreno rayista en Primera División.

Todo está listo para un partido en el que el fondo de Payaso Fofó quedará desierto por la protesta de ‘Bukaneros’ ante la decisión de situar este encuentro en jornada de lunes y en el que los huecos en la grada podrían ser la nota más destacada. Pleno agosto, que no se hayan alcanzado, ni de lejos, los diez mil abonados y la más que probable ausencia de muchos aficionados granadinos, restará interés a un espectáculo en el que el interés económico ha vuelto a quedar muy por encima del deportivo y del interés general.

Rayo y Granada se volverán a ver las caras poco tiempo después de una noche histórica en la que un gol para unos y una derrota para otros no pudieron ser más dulces. Lo de hoy será otra historia.