CRÓNICA

Rayo Vallecano 1 - Girona 2: Pendientes de una 'machada' en Montilivi

El Rayo realizó una gran primera mitad, pudo haber logrado una ventaja más amplia, pero se fue al descanso con empate; la segunda parte fue otra historia

Escrito por Domingo, 13 Junio 2021

    El Rayo Vallecano perdió en el primer partido de la final por el ascenso ante el Girona (1-2) en un partido muy tenso en el que el VAR fue protagonista.

    Rayo Vallecano 1 - Girona 2: Pendientes de una 'machada' en Montilivi

    Ficha técnica:

    Rayo Vallecano (1): Luca, Advíncula, Catena, Saveljich, Fran García, Óscar Valentín (Andrés Martín, minuto 81), Santi Comesaña, Trejo (A), Alvaro (Pozo, minuto 87), Isi (Ulloa, minuto 81) y Qasmi (Bebé, minuto 60) (A).

    Girona (2): Juan Carlos (A), Franquesa, Cristóforo (A) (Terrats, minuto 64), Nahuel Bustos  (Stuani, minuto 64), Monchu, Juanpe, Yan Couto (Calavera, minuto 75), Sylla (Valery, minuto 81), Santi Bueno, Gumbau (Kebe, minuto 75) y Arnau (A).

    Arbitro: Pulido Santana.

    VAR: Areces Franco.

    Goles: 1-0. Minuto 6. Isi; 1-1. Minuto 42. Franquesa; 1-2. Minuto 46. Sylla.


    RAYO VALLECANO 1 (Isi) - GIRONA 2 (Franquesa y Sylla)

     

    Dos partidos por delante. Ciento ochenta minutos (salvo prórroga). Dos asaltos. Se acaba la temporada y solo queda por decidir si Rayo Vallecano o Girona, Girona o Rayo Vallecano, acompañan a Espanyol y Mallorca camino de Primera División en la temporada más extraña jamás vivida. El Rayo cumplió el objetivo de meterse en el playoff y, llegando como sexto, además ha logrado tener el derecho a pelear por el ascenso tras 'cargarse' al único descendido el año pasado que no ha logrado volver a la máxima categoría, el Leganés.

    Rayo y Girona ya no deben mirar atrás. No importa si la dinámica de uno ha sido ascendente o descendente, si ha ganado más o menos partidos, ya solo interesa lo que pueda pasar en estos dos domingos en los que se juegan el ascenso a Primera.

    Vallecas volvió a ser testigo esta noche de un nuevo partido con presencia de aficionados en las gradas, algo que después de lo vivido este año es de agradecer y celebrar. Se respira ambiente de fútbol cuando el aficionado ocupa su asiento, cuando grita, cuando se lamenta, cuando disfruta y cuando sufre. Hoy volvimos a vivirlo de nuevo.

    Para el partido de esta noche Iraola volvió a tirar de manual una semana más y colocó el mismo once que le ha traído con éxito hasta esta gran final, con la incorporación de Advíncula en lugar del canterano Mario Hernández. El peruano regresó de su país para ayudar al Rayo a conseguir el ascenso y lo hizo en detrimento del joven jugador franjirrojo, que esta semana se quedó en el banquillo.

    El inicio de partido fue muy prometedor para el Rayo, algo que no habíamos visto durante toda la temporada. El equipo salió enchufado desde el primer instante, apretó y quiso llegar por bandas. La presión era efectiva y la recuperación de balón permitía sentirse dominador del juego ante un Girona que quería aguantar el chaparrón inicial sin salir penalizado. Apenas habían transcurrido seis minutos de juego cuando una gran acción combinativa iba a permitir que Isi lograra el 1-0. Golazo del Rayo para ponerse por delante. El dominio total del Rayo tenía premio muy pronto. La explosión de la grada fue brutal.

    El tempranero gol del Rayo espoleó al Girona, que empezó a jugar y apretó algo más con balón al Rayo. Esto permitía que cada recuperación franjirroja tuviera aroma de contragolpe y acción peligrosa con los lanzamientos a Qasmi, pero sobre todo buscando a Alvaro e Isi por ambas bandas.

    En el 14 una fulgurante contra de Alvaro obligaría a Juan Carlos a enviar a córner. El Rayo volaba sobre el césped del Estadio de Vallecas y el Girona sufría para replegar. El Rayo seguía a lo suyo. Cuatro minutos después un centro con dejada de Comesaña para Qasmi iba a finalizar con remate alto del delantero franjirrojo, que en la siguiente remataría de cabeza con el mismo resultado: balón por encima del larguero. El partido marchaba bien, por juego, resultado y sensaciones.

    El Rayo seguía disfrutando viendo a su rival sufrir, con Luca como un espectador de lujo en el fondo después de media hora de gran nivel de los locales. Las bandas funcionaban 'a todo trapo'. Con Fran García trazando diagonales de izquierda a derecha, doblando a Alvaro y llegando al remate, su despliegue físico fues espectacular, o con Advíncula ayudando a Isi en las conducciones por banda derecha. El Rayo gustaba y se gustaba.

    Todo marchaba bien hasta que el Girona, de la nada, empató el partido. Un golpeo en largo que midió la carrera de Sylla y Saveljich iba a permitir a Franquesa batir a Luca en la primera llegada con peligro del conjunto catalán. Advíncula no cerró la llegada del '3', que con disparo de primeras enfrió los ánimos a falta de tres minutos para el descanso. El partido daba un vuelco mucho más intenso cuando un centro desde la frontal iba a ser desviado a gol por Bustos. El VAR corrigió la  jugada y lo que iba a suponer el 1-2 en un visto y no visto, volvió a convertirse en empate tras revisión del colegiado. La tangana posterior fue vergonzosa con los dos equipos enzarzados en una discusión subida de tono antes de entrar a sus respectivos vestuarios.

     

     

    El golpe no consumado del primer tiempo llegó en el primer minuto tras la reanudación. En la primera llegada del Girona Sylla iba a batir a Luca para poner el 1-2, ahora sí, en el marcador. El Rayo, después de una gran primera mitad, se veía por detrás en el partido.

    La segunda mitad fue muy diferente. El Rayo encajó muy mal el golpe y le costó recuperarse. Su juego no era tan fluido, la tensión y el nerviosismo presidieron sus acciones, mientras su rival empezó a alargar cada caída sobre el césped frenando cualquier atisbo de recuperación vallecana. El partido se esfumaba sin que hubiera continuidad. La lucidez, el dinamismo y la velocidad de la primera mitad se habían convertido en barullo y falta de ideas.

    Un buen remate con pierna izquierda de Trejo que pasó junto al poste de la portería de Juan Carlos iba a suponer la primera ocasión del Rayo en la segunda mitad. Quedaba tan solo un cuarto de hora para la conclusión. El Girona seguía jugando a lo mismo, enfriar cada acción y buscar que pasara el tiempo sin que ocurriera nada, si no había fútbol, mejor para ellos.

    El Rayo se había apagado y los cambios tampoco revitalizaron su pulso. Primero Bebé, luego Andrés o Ulloa, lo intentaron, pero no provocaron la revolución que buscaba el técnico frajirrojo. La entrada de Pozo a falta de tres minutos, que parecía más testimonial que otra cosa, casi iba a suponer el último vuelco al partido. Una buena llegada por banda izquierda iba a ser rematada por el media punta a placer, pero el VAR se encargó de aguar la fiesta vallecana al indicar fuera de juego y anular el tanto.

    La eliminatoria se empezó a complicar al final de la primera mitad y al inicio de la segunda y confirmó su dificultad en el desarrollo de un segundo tiempo en el que el Rayo quiso y no pudo, dejando todo pendiente de una machada en Montilivi.

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