El asturiano Javi Fuego considera al Rayo «un equipo competitivo», aunque pide que se solucionen los problemas de cuatro de sus compañeros para que la marcha del equipo no se vea afectada.
La semana pasada, que no hubo partido oficial, disputasteis un amistoso con mal resultado.
Son partidos de preparación, que está claro que a todo el mundo gusta ganar, pero los jugadores que tuvieron menos minutos de competición el primer día en Bilbao lo hicieron bien y cogieron ritmo, que al final es de lo que se trataba.
El primer partido de liga fue de nota. En la Catedral y ante un rival como el Athletic, el equipo estuvo a la altura. Terminasteis muy satisfechos.
Después de una pretemporada difícil y bastante convulsa, había algunas dudas fuera del equipo sobre cómo íbamos a competir pero dentro del vestuario tenemos claro que somos un equipo competitivo. Se hicieron las cosas bien, trabajamos bien el partido durante la semana, según las pautas que marcó el míster y, al final, nos quedamos con un sabor agridulce porque en los últimos minutos pudimos conseguir los tres puntos.
Es pronto, tan solo se ha disputado una jornada y el equipo tiene que ir acoplándose. Hay caras nuevas y habrá que ver cómo se va configurando una plantilla que tiene la base del año pasado pero con retoques de calidad.
Hay que acoplarse, han venido muchos jugadores nuevos que tienen que ir cogiendo las ideas y la filosofía del míster. Son gente que aportarán muchísimo porque además de su calidad como futbolistas, como personas están demostrando un carácter muy bueno dentro del vestuario siendo muy receptivos a todas las ideas. Se está conformando un muy buen grupo dentro del vestuario, algo que es fundamental para después tener un buen rendimiento dentro del campo, que creo que lo vamos a tener.
¿Cómo está el vestuario después de lo difícil que fue el año pasado y de lo duro que ha sido también la pretemporada? Ahora se empieza a hablar, por fin, de fútbol, que es de lo que se trata.
No del todo tranquilos porque seguimos teniendo compañeros que a estas alturas siguen estando en situaciones yo diría que un tanto graves, que no saben bien cómo están los contratos. A mí personalmente vivir esa incertidumbre de compañeros y amigos, porque los cuatro son del año pasado, no me genera comodidad ni mucha tranquilidad para trabajar. Espero que cuanto antes se solucionen para bien esos temas. Si el club, entre otras cosas, sigue adelante es porque esos cuatro compañeros han trabajado como nadie para que el club esté en Primera División, porque la viabilidad del club pasaba por eso, y espero y deseo que se solucione todo cuanto antes.
¿Esto está afectando o puede afectar al rendimiento del grupo?
Aquí cada palo tiene que aguantar su vela, pero está claro que ver a compañeros y sobre todo amigos, con los que compartes muchas horas al día no solo entrenando sino hablando por teléfono y comentando inquietudes, que lo pasan mal, para mí no es nada agradable. En el campo eres lo más profesional posible pero por el bien del vestuario habrá que solucionar estos temas.
El domingo os enfrentáis a un Zaragoza que llega con ganas de resarcirse de lo ocurrido en la primera jornada.
Ningún partido será fácil, pero tenemos que tener claro que nuestra salvación pasa por Vallecas, de la misma manera que el año pasado el ascenso pasaba por sacar muchos puntos en casa. El Zaragoza también tiene muchos refuerzos nuevos, caras de última hora, y estará acoplándose como nosotros. Debemos ser conscientes que son tres puntos muy importantes para nosotros y ojalá tengamos suerte y los saquemos.
¿Cómo estás tú?
Bien. He tenido algún problemilla con el tobillo, que me lo torcí un poco, pero bueno, muy contento. Después del año pasado, quitando el tema económico y hablando únicamente del deportivo, me sentí muy bien, con una satisfacción plena al alcanzar el sueño del ascenso. Una vez cumplido el sueño de regresar a Primera División estoy muy contento. De momento cuento con la confianza del míster y estoy a gusto en Madrid, dentro del Rayo Vallecano y me siento muy identificado con estos colores, con la filosofía del club y con lo que quiere el míster.
