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Michu y el orgullo del Rayo acercan el objetivo

El Rayo Vallecano logró, tras una gran segunda mitad, remontar el 0-2 con el que el Racing se había puesto por delante a la media hora y jugando con un hombre menos. Los de Sandoval se acercan a los puestos de honor.

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Ficha técnica:

Rayo Vallecano (4): Joel, Tito, Arribas, Pulido, Casado (Piti, minuto 38), Javi Fuego (A), Movilla (Tamudo, minuto 38) (A), Trashorras, Michu, Armenteros (A) (Raúl Bravo, minuto 74) y Diego Costa (A).

Racing de Santander (2): Toño (R), Álvaro (A), Torrejón, Bernardo, Cisma, Arana, Diop (A), Colsa, Jairo (Babacar, minuto 69), Adrián (Mario, minuto 3) y Stuani (Christian, minuto 59).

Arbitro: Pérez Montero.

Goles: 0-1. Minuto 9. Torrejón; 0-2. Minuto 28. Colsa; 1-2. Minuto 43. Michu; 2-2. Minuto 63. Michu; 3-2. Minuto 67. Tamudo; 4-2. Minuto 71. Piti.


El Rayo Vallecano consiguió, después de una segunda mitad de empuje, presión y goles, superar al Racing de Santander, un equipo sin mucho fútbol pero capaz de desquiciar al equipo de Sandoval cada vez que rondaba el área de Joel. El conjunto vallecano arrancó el partido, tal como avanzábamos en la previa, echando mano de Trashorras, dejando en el banco a Piti y acumulando jugadores en la franja central del ataque. Dejó la banda derecha para un Tito en estado de gracia y colocó a Armenteros en la izquierda, con Michu de escudero de Diego Costa y Trashorras intentando llevar el ritmo del partido.

La apuesta inicial fue bastante negativa, a pesar de que los condicionantes del partido fueran favorables. Nada más arrancar el choque, en una escapada en solitario de Diego Costa, el cancerbero visitante, Toño, cometía una clara falta en la frontal recibiendo la tarjeta roja directa y dejando, por tanto, a los suyos en inferioridad durante todo el encuentro. Esta circunstancia, lejos de ayudar al juego del Rayo, pareció ‘acogotarle’ y, con el Racing replegado y formando una auténtica muralla, sufrió con el balón en los pies. El ritmo impuesto por Trashorras era cansino y previsible y el conjunto cántabro se sentía cómodo sin balón y mucho más en sus salidas a la contra. El primer acercamiento a la portería de Joel supondría el primer mazazo. De nuevo un balón parado, eterna jugada favorable a los santanderinos en los cuatro enfrentamientos que han disputado esta temporada, llevaría el disgusto a la grada de Vallecas. Torrejón se adelantaba a todos y, a los diez minutos de juego, ponía el partido ‘patas arriba’.

El Rayo intentó seguir apostando por su juego de combinación y por las llegadas en tromba, pero su fútbol directo se topó con una nutrida defensa que apenas sufría para repeler las llegadas franjirrojas. Para añadir más drama a la primera mala media hora de los vallecanos Colsa rompía la línea defensiva local, colocando el 0-2 en el marcador. El Rayo naufragaba, sin rumbo y con un ritmo muy bajo de revoluciones, que Trashorras no sabía aumentar.

Con el marcador totalmente en contra y con poco que perder y mucho que ganar, el técnico franjirrojo decidía mover el banquillo en busca de la reacción de los suyos. La entrada de Piti y Tamudo dejó al equipo con defensa de tres (Arribas, Pulido y Tito) y con más ‘leña’ en la zona de ataque. Piti se desdobló con Tito en el costado derecho y Tamudo ayudó a Diego Costa y Michu en labores ofensivas, dejando un dibujo en ataque plagado de hombres. Este nuevo planteamiento se vio favorecido por la segunda jugada clave del partido. Michu, a falta de un minuto para el descanso, remató de cabeza un buen envío desde el costado para meter de lleno a su equipo en el encuentro. Después, todo fue cuestión de trabajar y recoger los frutos.

La primera clave, la expulsión de Toño, tuvo su repercusión más a largo plazo. La segunda, el gol de Michu, fue de efecto inmediato. Tras el descanso, el Rayo se volcó sobre el campo del Racing, le encerró, le acorraló y le superó minuto tras minuto. El juego únicamente tenía una dirección, la portería de Mario, que había sustituido a un Adrián que apenas estuvo sobre el césped los tres minutos que Pérez Montero necesitó para expulsar a Toño.

Los desdoblamientos por banda eran constantes y los goles, con Michu en papel de estrella, no tardaron en llegar. El centrocampista ovetense del Rayo anotaría el empate (minuto 63), mientras que Tamudo culminaba la remontada cuatro minutos más tarde. El Rayo estaba desatado, desbocado, y con hambre de goleada. Nadie se acordaba del susto de la primera media hora, ni de la eliminación copera, ni de las jugadas a balón parado mal defendidas, la fiesta era total y el Rayo se gustaba (incluso se celebró con la ola en la grada).

El espectáculo del segundo período sería completado por Piti que, tras una jugada de combinación en banda derecha, aprovecharía su incursión en el área para batir a Mario por bajo (4-2, minuto 72). Diego Costa, que realizó otro soberbio partido repartiendo pases a diestro y siniestro y volviendo locos a los defensores cántabros, recibiría una nueva cartulina amarilla, la quinta, lo que le obligará a descansar la semana próxima.

El conjunto vallecano con esta victoria deja al Racing, que ocupa plaza de descenso, a diez puntos de diferencia más el ‘gol average’ particular, lo que le permite pensar que la permanencia está casi alcanzada y que «otras metas» están al alcance de un equipo con ambición, con espíritu y con mucho orgullo. ‘La vida Pirata’ resuena en Vallecas.


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