El equipo entrenado por Íñigo Pérez golpeó primero con Camello, resistió con Batalla y sentenció con Nteka
Ficha técnica
Competición: Jornada 34 Primera División
Fecha: 3 de mayo de 2026
Estadio: Coliseum de Getafe
GETAFE
0 - 2
RAYO VALLECANO
GETAFE (0): David Soria, Kiko Femenía (Alex, minuto 46), Abqar (A), Domingos Duarte (A), Iglesias, Davinchi (Kamara, minuto 46), Liso (Rico, minuto 46), Luis Milla (Javi Muñoz, minuto 78), Arambarri, Satriano y Vázquez (A) (Borja Mayoral, minuto 78)
RAYO VALLECANO (2): Batalla (A), Balliu, Mendy (A), Lejeune, Jozhua Vertrouwd, Ciss (A), Gumbau (Óscar Valentín, minuto 90), De Frutos (Unai López, minuto 68), Camello (Nteka (A), minuto 70), Pacha Espino (Pep Chavarría, minuto 68) y Alemao (A) (Ratiu, minuto 68).
Goles: 0-1. Minuto 38. Camello. 0-2. Minuto 74. Nteka.
Árbitro: Miguel Sesma Espinosa (principal) / Carlos del Cerro Grande (VAR)
El fútbol sigue siendo un deporte inexplicable por más que muchos teóricos se empeñen en intentar explicarlo en libros, manifiestos, cursillos. Porque tiene un componente emocional (y social) difícilmente entendible. Un Rayo Vallecano con casi todo en contra (horarios, cansancio, estadísticas de delanteros, actuaciones arbitrales, competición europea…) ha sido capaz de firmar los mejores minutos de la temporada en el tramo final del campeonato cuando más apretaban los rivales implicados en la zona de descenso de la clasificación.
Con la plantilla más veterana de toda la primera división (y casi de toda Europa) ha sido capaz de hacer frente a la temporada más exigente en calidad y en número de encuentros. Liga (42 puntos), Copa del Rey (hasta octavos) y Conference League hasta semifinales en la campaña con mayor cantidad de partidos jugados. Y lo ha hecho encomendándose a sus pilares fundamentales en el primer tramo del campeonato (Isi, De Frutos, Álvaro García, Batalla, Lejeune…) y a los menos habituales en el segundo y más complejo y crítico momento: Alemao, Nteka, Camello, Cárdenas…

Íñigo Pérez movió a 7 de las 11 piezas que puso sobre el tablero contra el Estrasburgo para visitar el Coliseum de Getafe donde hacía más de una década que no ganaba. Los teóricos de las redes sociales y los expertos de boquilla intuían una debacle similar a la de Mallorca. Pero la unidad B del Rayo Vallecano sorprendió con su oficio, su sacrificio y su intensidad. Los franjirrojos se remangaron y bajaron al barro para ir a los duelos, presentar batalla, luchar por cada balón y chocar una y otra vez contra el juego subterráneo del equipo azulón.
La alta presión rayista y las adelantadas líneas del Getafe permitían a los de Vallecas correr a la espalda y Pacha Espino ya avisó de lo que estaba por llegar. El infortunio en su control privó a la franja de adelantarse en el primer cuarto de hora pero las bases ya estaban sentadas. Y las iba a aprovechar el futbolista más en racha del equipo en estos momentos: Sergio Camello. La contra de más de 40 metros le dejó solo frente a David Soria al que batió ajustando su remate lejano al palo izquierdo del cancerbero.

El choque entró entonces en minutos de locura que pudieron llevar al empate, con un remate al larguero de Vázquez, o al 0-2 de Camello que subió al marcador para después ser anulado por mano previa de Alemao en la jugada inmediatamente anterior. Así terminaba el primer acto con un Rayo Vallecano extraordinariamente serio, contundente y eficaz en las dos áreas.
Tras el paso por vestuarios el Getafe quiso poner una marcha más y amenazó el área de un Augusto Batalla totalmente recuperado de sus molestias. El guardameta argentino negó el camino al gol a sus rivales incluso cuando peor era el escenario: desde los 11 metros. Los árbitros de la Liga se empeñaron una vez más en demostrar su nulo criterio pitando penalti cuando el portero arrolló al delantero. Misma jugada que hace 7 días pudo dar el 4-3 al Rayo contra la Real Sociedad pero que Guzmán Mansilla y Pulido Santana no pitaron. Hoy Sesma Espinosa no tuvo ningún género de dudas en señalar la pena máxima.

Pero con lo que LaLiga no contaba era con el Batalla de las grandes ocasiones. Parece que al argentino se le da bien el sur de Madrid y si en Leganés detuvo dos penalties seguidos, aquí en Getafe sólo hizo falta detenerlo una vez. Arambarri, que le había robado dos puntos en la ida dejaba escapar dos puntos en la vuelta. Porque casi sin solución de continuidad, el Rayo iba a firmar la sentencia.
Primero fue Chavarría quien desperdició el 0-2 tras un enorme servicio de Ratiu con el exterior de su pierna derecha. El lateral se durmió a la hora de definir algo que no iba a permitir Nteka. El delantero angoleño peleó un balón aéreo, lo bajó cuerpeando a su rival, le dribló con calidad y su disparo se envenenó tras tocar en un central batiendo por alto a Soria.

Las obras del estadio del Getafe impidieron un desplazamiento masivo de aficionados rayistas hasta Getafe pero toda Vallecas celebró por todo lo alto una victoria de primera que permite a los de Íñigo Pérez tener casi pie y medio en primera división la próxima temporada.
Un hito casi tan importante como el hecho de haber llegado a unas semifinales europeas. A expensas de otros resultados, el Rayo podría sacarle 8 puntos (sin goalaverage) al descenso a falta de 12 por jugarse. Y por primera vez en sus 102 años de historia firmaría 6 temporadas en la élite del fútbol español. Nadie daba un duro por ellos. Pero ya son historia de la franja.
