Los de Beñat San José pudieron aniquilar a los hispalenses en la primera mitad y acabaron encajando desde los 11 metros
Ficha técnica
Competición: LALIGA - JORNADA 1
Fecha: 15 de septiembre de 2026 21:30h
Estadio: Ramón Sánchez Pizjuán
SEVILLA
2 - 1
RAYO VALLECANO
SEVILLA (2): Odysseas, Juan Iglesias, Sangante, Kike Salas, Suzo, Agoumé, Nico Guillén (Peque, minuto 46), Rubén Sierra (Vargas, minuto 69), Guridi, (Manu Bueno, minuto 82), Oso (Ejuke, minuto 78) e Isaac (A) (Robbie Ure, minuto 46)
RAYO VALLECANO (1): Batalla, Ratiu (A), Lejeune, Ciss, Balliu, Óscar Valentín (A) (Pedro Díaz, minuto 78), Unai López (A) (Pelayo, minuto 78), De Frutos, Isi (Camello, minuto 64), Álvaro García (A) (Fran Pérez, minuto 70) y Nteka (Alemao, minuto 64)
Goles: 0-1. Minuto 4. Álvaro García. 1-1. Minuto 52. Guridi (p.). 2-1. Minuto 90+6. Peque (p.)
Árbitro: De Burgos Bengoechea (campo) / Del Cerro Grande (VAR)
El Rayo Vallecano de Beñat San José arrancó en el Ramón Sánchez Pizjuán dando una notable imagen en la primera mitad y un muy mejorable rendimiento físico en el segundo acto. Si en los primeros 45 minutos pudo aniquilar al Sevilla en varias ocasiones (Nteka, Isi, Álvaro García…) tras el paso por vestuarios apenas se enteró del partido. Le faltó control, temple, saber estar e incluso picardía en zona defensiva para evitar regalar dos goles desde los 11 metros a un colegiado que parecía estar como loco por la música por seguir la línea de errores de la pasada campaña.
Los franjirrojos (para nosotros seguirán siendo así pese al esperpento de equipaciones perpetrado una campaña más) salieron enchufadísimos al césped y fruto de la presión alta iba a llegar el primer gol del curso 26/27. Isi ya había puesto en aprietos a la zaga hispalense y apenas segundos después Álvaro García iba a aprovechar el regalo para poner en ventaja a los de Vallecas. El incomprensible error entre Odysseas y Sangante no iba a ser exclusivo de esta jugada.

Los hispalenses eran un flan en zona defensiva. Y a poco que el Rayo Vallecano tocaba en el lugar preciso se agitaba y temblaba multiplicando los silbidos que llegaban desde la grada. Los locales no pasaban del centro del campo y el conjunto de Beñat San José le aplicaba caramelo suficiente como para finiquitar la contienda antes del descanso. Pero por cosas del fútbol y el desacierto ofensivo de los de la Albufera el encuentro seguía vivo a la media hora del choque.
Nteka marró de manera inexplicable el 0-2. Un 0-2 que iba a llegar poco después gracias a un cabezazo de Isi. Pero el cuarto árbitro decidió intervenir y comentarle a De Burgos Bengoechea que había visto falta previa del de Cieza. Una falta que solo vio él y la afición del Sevilla que festejó volver a estar en el encuentro y no despedirse de los primeros puntos en pleno día festivo de agosto.

Fue el punto de inflexión para un Sevilla que pasados los minutos compareció sobre el césped. Algo de agradecer por el bien del fútbol. Y por si faltaba alguna ayuda, iba a recibir un penalti al filo del descanso que se festejaba en la capital hispalense como el inicio de la remontada. El atropello a Batalla parecía insuficiente como para una pena máxima y el VAR no tuvo más remedio que sacarle los colores al colegiado principal y dejar la visita a los 11 metros para el segundo tiempo.
Y con precisión suiza se cumplió. Tras la visita a vestuarios, un fallo infantil de Balliu que derribaba sin ver a un rival con una patada permitió a Guridi lograr la igualada. Se enchufó Nervión y el Sevilla comenzó un monólogo que iba a durar hasta el minuto 80. Por qué los de Luis García Plaza no consiguieron remontar hasta ese minuto es tan inexplicable como el hecho de que el Rayo no sentenciara en la primera parte.
Lejeune avisaba a Odysseas Vlachodimos de que sigue teniendo un misil en su pierna derecha. Su cañonazo desde 35 metros estuvo a punto de colarse pegado al larguero. Pero las yemas de los dedos del cancerbero sevillista desviaron el gol que ya se cantaba entre los más de 300 hinchas rayistas presentes en Sevilla.

El Rayo había revivido y a la salida del córner la tuvo Alemao para empujarla desde dentro del área pero su remate en escorzo no cogió velocidad y acabó en los guantes de un Odysseas que expiaba las penas del error del primer tiempo. A los de Beñat San José les quedaba vida. Pero el colegiado iba a erigirse otra vez protagonista. Primero expulsó a Kike Salas con tarjeta roja tras un entradón a Jorge de Frutos y después terminó su concierto de silbato con el tercer penalti el segundo convertido por el Sevilla. Una pena (máxima).
