A ver si consigo ser claro sin encenderme. A ver si consigo dar mi opinión sin el ‘hooliganismo’ que suelo ver, leer y escuchar en decenas de medios que se consideran imparciales y defensores del periodismo a ultranza, pero que a lo único que se dedican es a ensuciar la profesión y el fútbol.
No me gusta, y no suelo hacerlo, pero hoy voy a hablar del último arbitraje sufrido por el Rayo. Lo de Martínez Munuera fue de traca. En Sevilla se rasgan las vestiduras ante un supuesto penalti cometido por Mendy sobre el Cucho. No dicen nada de la exageración del colombiano, que siguiendo la estela de los grandes actores del fútbol español, hizo un escorzo y un piscinazo merecedor de cinco ‘dieces’ si de valorar la capacidad artística del jugador verdiblanco se tratara. Dicen que el pie estaba sobre la línea, el de Mendy lo pone fuera, no le pisa, no le golpea y el contacto (recordemos que el fútbol es un deporte de contacto) no parecía suficiente para tal caída. Dicho esto, estar más de cuatro minutos esperando una decisión del VAR, me parece lamentable.
Pero mucho más lamentable fue la segunda jugada polémica del partido. El despeje de Valentín fue interpretado por el colegiado como falta y, por fuerza excesiva, cartulina amarilla. Hasta ahí todo normal. El resto, un circo. El VAR le llama para valorar una roja, el árbitro dice que no hay impacto total y cuando se pone a revisar si el contacto es fuera o dentro del área llega el show. “Dame otra imagen”, “pónmela en dinámica”, “no lo tengo claro”, “slow motion”, “dame una high behind”, “desde la inversa”, “hacedme zoom en ese pie”… y después de todo eso, nada de nada. Mantiene la falta, mantiene la tarjeta amarilla y, pese a que se ve claramente que el pie de Ratiu está sobre la línea y el de Valentín sobre el de Ratiu ¡no lo tiene claro!
Sinceramente, no entiendo nada. El del VAR quizá pensó que el árbitro se equivocaba al señalar la falta, pero que una vez señalada podía ser roja. Al preguntar si es dentro o fuera no le ayudan demasiado, aunque se viera claramente. ¿No debería haber llamado el VAR al árbitro para señalar penalti? La negligencia es evidente, de uno y del otro. Y discrepo con Isi. Para mí no es un rasgo de personalidad mantener esa decisión, salvo que únicamente hablemos de la roja, porque una vez señalada la falta y entendiendo que lo era ya que tras la revisión así la mantuvo, le faltó criterio y valentía para indicar los once metros.
A ver cuándo empezamos a entender este deporte. Los contactos, los contactos tras tocar balón, el uso de fuerza excesiva, el ‘full impact’, las caídas exageradas de futbolistas, los penaltis por manos y sobre todo la función del VAR, porque no hay quien se aclare. El caso es que el Rayo siempre se ve perjudicado por esas decisiones que Iñigo nunca quiere enjuiciar, pero ante las que ya no me voy a callar. Nos pasó ante el Barcelona y la desconexión del VAR y un penalti inventado, nos pasó ante el Atlético de Madrid y esas rojas que se fueron al limbo, nos pasó en el Bernabéu, el tiempo añadido y el penaltito de Mendy ante Brahim, nos pasó ante el Celta con un penalti con el culo del Pacha… y nos pasó ante el Betis con una vergonzosa conversación entre el árbitro y el VAR que, no creo que sorprenda a nadie, también perjudicó al Rayo. Me parece estupendo que Iñigo no quiera hablar, pero creo que, sin entrar en el ‘hooliganismo’ de otros, nosotros sí debemos contar las cosas como son. En esas estamos.
