OPINIÓN

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×27

Toca disfrutar de los cuartos de final de la Conference, pero sin descuidar el objetivo de la permanencia en Primera División

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×27
El Rayo jugará un partido muy importante ante el Elche antes de retomar el sueño europeo ante el AEK de Atenas (c) Pasión por el Rayo

Ha llegado el momento de la verdad, el de soñar en Europa y sobrevivir en España. El Rayo ha conseguido meterse entre los ocho mejores equipos de la Conference League. Ahí ya no quedan medianías, si es que las hubo en algún momento. Aquí están el AZ Alkmaar, el Shakhtar Donetsk, el Crystal Palace y la Fiorentina por un lado, y el AEK de Atenas, el Mainz y el Strasbourg por otro. Estos siete equipos, junto al Rayo, lucharán dentro de unas semanas por meterse en semifinales.

El Rayo ha entrado en los cuartos por la puerta grande en la ida ante el Samsunspor, y por la del sufrimiento, el trabajo y la pelea en la vuelta en Vallecas. En Europa hay mucho nivel, también en la tercera competición continental, y en las rondas finales están los grandes favoritos, los representantes de las grandes ligas: la española, con el Rayo, pero también la italiana, la francesa, la inglesa o la alemana.

Tanto Rayo como AEK son, con diferencia, los dos equipos con menor potencial económico de los ocho clasificados, muy alejados del Crystal Palace, del Strasbourg o de la Fiorentina, pero también bastante alejados de Shakhtar, AZ o Mainz. Podríamos decir que se verán las caras los más modestos de los mejores de la Conference.

Y ahí es donde entra en juego otro factor: el ambiental, el social, porque nadie duda del ambientazo que se espera en Vallecas el día 9, a pesar de la hora del partido, las 18:45 (a ver si el presidente recoge el guante de la afición y tiene un gesto con sus abonados por una vez), y porque nadie duda, mucho menos, del infierno que será el AEK Arena de Atenas en el partido de vuelta el próximo día 16 a las 9 de la noche.

Ahí no habrá diferencia económica que valga, ahí se vivirá una lucha encarnizada por meterse en semifinales y viajar por penúltima vez o a Estrasburgo o a Mainz antes de la ansiada cita de Leipzig. El Rayo está a cuatro partidos de meterse en una final europea, a cuatro partidos de vivir lo más grande que se ha vivido en este barrio de Vallecas en los más de 100 años de historia de este club.

El Rayo se prepara para la gran cita europea, pero debe hacerlo sin descuidar su situación liguera, porque antes deberá hacer los deberes contra el Elche en un partido de duelo directo por evitar el descenso. Ganar supone respirar más o menos tranquilo; perder supone ahogarte en el cava de tu propio éxito europeo.

Europa nos hace soñar, España nos hace sufrir. El Rayo nos da la vida, el Rayo nos la quita. ¡A seguir disfrutando!