Opinión. Se puede tener un mal dÃa o una mala tarde. Creo que nadie es infalible y que todos, en un momento dado, podemos equivocarnos y tomar decisiones poco acertadas. El error existe y siempre existirá, en cualquier ámbito de la vida, es humano, es lógico. Debemos aceptar el error como parte del desarrollo de una persona, de un proyecto, de lo que sea…
Esto, trasladado al fútbol, es algo que siempre ha existido y que durante años se ha venido trabajando y se ha pedido que asà fuera, para intentar minimizarlo, ya que creo que es imposible que desaparezca. Y asumiendo que el error cero no existe, no encuentro explicación para lo de ayer. Pasar cinco minutos ante una pantalla de televisión para decidir si un penalti es penalti o no lo es. No lo entiendo. Y que conste que me hubiera parecido igual de mal si la decisión hubiese sido diferente, que casualmente, y para sorpresa de nadie, no lo fue.
No tiene sentido buscar a toda costa algo que después de varias repeticiones no tienes claro que haya sucedido. El VAR deberÃa entrar SOLO si tiene la imagen clara y definitiva, la explicación inequÃvoca, sin mil tomas diferentes de una jugada. El VAR no deberÃa ser prospectivo y andar buscando cosas donde a simple vista no hay nada o son dudosas.
El esperpento de ayer en Vallecas es vergonzoso. Independientemente de que Ratiu cometiera o no penalti, la imagen negativa no puede ser más potente. Tener al árbitro esperando varios minutos a ver si le llamaban o no, llamarle y estar otros cuantos minutos decidiendo si el penalti es penalti y si del 2-2 se pasaba al posible, que lo fue, 1-3, es, cuando menos, llamativo.
Ayer Iñigo no habló del arbitraje, pero sà habló del VAR, porque parece que aquà si callas es porque o no tienes razón para hablar, o, con perdón, porque eres tonto, o eso pensará el resto. Los demás hablan, critican, protestan, dicen lo que les parece y, no sé si se les compensará más adelante, pero de entrada como poco se desahogan.
Es penoso que lo más importante del fútbol se decida en televisión y desde una sala a muchos kilómetros de distancia. El VAR vino para ayudar ante la duda o el error en acciones claras, clarÃsimas de dicho error, y lo de ayer ni ayudó ni solucionó nada, sino que generó más caos, más dudas y un claro perjuicio a uno de los equipos implicados. Qué casualidad que este año todo vuelva a ir en contra, siempre o casi siempre, como ya sucediera el año pasado.
El árbitro se puede equivocar, es normal, es aceptable, es humano. Que en el VAR contribuyan a hacer más graves los errores o a escenificar las dudas más que razonables, no tiene ningún sentido. A ver si se toman medidas y lo de ayer en Vallecas no se repite nunca más.
