El Rayo Vallecano es un auténtico manantial de noticias. Cuando parecÃa que todo habÃa vuelto a la «normalidad», cuando los jugadores empezaban a concentrarse únicamente en fútbol, vuelven a resurgir roces, encontronazos, ruedas de prensa y comentarios que lo desbaratan todo.
Opinión. Hoy están pasando muchas cosas en el Rayo, demasiadas. No hablamos de la victoria ante Las Palmas, que nos deja muy cerca del sueño de Primera, no hablamos de los muchos goles de Armenteros, ni del resurgir de Delibasic, no hablamos del fútbol que, lamentablemente, y a pesar de los buenos resultados, parece haber abandonado por momentos a los nuestros. Solo hablamos de basura. Es cierto y, por supuesto, ahà nos incluimos nosotros también. Basura con mayúsculas, basura repugnante. Intentamos mantenernos al margen todo lo que podemos, pero llega un momento en el que hasta el más paciente de los mortales termina perdiendo los nervios y explota. Hay demasiada basura que recoger en Vallecas… y no precisamente de los vallecanos.
No sé quién está detrás, y esta vez sà que me importa, porque esta vez está haciendo mucho pero que mucho daño. No sé cuál es el interés real, podrÃamos especular durante horas sobre esto y, seguramente, nos terminarÃamos llevando una sorpresa. Sea como sea, ha llegado el momento (por enésima vez este año) de decir basta, de plantarse, de no aguantar ni una más. Ya está bien.
Hablemos de precontratos, opciones de compra, acuerdos tácitos, firmas elevadas a público y venta a futuro. Si alguien ha firmado un precontrato, si tiene una opción de compra preferente ¿por qué se mantiene en la sombra?, ¿por qué no ofrece a la masa social del Rayo la tranquilidad que necesita? PodrÃa hablarles de futuro, de su proyecto, de sus intenciones, de su amor por un club y por unos colores que ni González Sobrino ni Carlos González tenÃan, por mucho que pudieran terminar amando a la franja roja, porque eso es fácil de entender. ¿Confidencialidad? Puedo aceptarla y comprenderla antes de llegar a un acuerdo, pero una vez alcanzado el mismo se supone que ya no hay vuelta atrás. Vale que se esté a la espera de una decisión judicial y de un ascenso, pero eso ¿en qué cambia la historia?. Si se ha llegado al punto incluso de ingresar dinero… El rayismo reclama soluciones inmediatas y, sobretodo, menos enredos, menos mentiras y muchas menos noticias teledirigidas. Ante todo esto me surge una gran duda que solo podrá resolver el futuro comprador. ¿Cuál será su plan de viabilidad? Me da miedo que, como ocurriera con otros posibles compradores que afortunadamente se quedaron por el camino, la opción sea hacerse con el club y llevarlo inmediatamente a un concurso de acreedores. Créanme, ese era el plan de alguno de los candidatos que se quedaron atrás. ¿PodrÃa ser también el de los que están por llegar? Miedo me da.
Tampoco me gusta lo que está pasando últimamente con los medios de comunicación, y ahà quizá debamos entonar todos un poco el ‘mea culpa’ (algunos más que otros, eso también se puede corresponder con el prestigio, el nombre y, por supuesto, los Ãndices del Estudio General de Medios). No es de recibo que aparezcan noticias con una única versión (y digo noticias, no declaraciones, que cada cual es amo de sus palabras). Es fácil de entender que ciertos periódicos cuenten con el beneficio y el privilegio de contar con el poder establecido de su parte, pero echo en falta aquello de la opinión de todas las partes, de las versiones contrastadas, de las informaciones veraces y sin tanto toque ‘amarillista’. Si Sandoval dice que contaba con Borja Gómez, pues contaba, y si Borja tiene la sensación de que no contaba con él, vale también, pero los números son los que son y eso, ni uno ni otro, lo pueden cambiar. Que cada cual saque sus propias conclusiones. Luego se enmaraña todo, que si un familiar de la mano derecha de no sé quién, que si unos documentos firmados por no sé cual y que si unas llamadas para verificar aquello otro. Una cosa tengo clara, la filtración existe. Fraile nos dijo que quien filtró las cifras no es rayista ni persona. Opinión única e intransferible.
Y llegamos al papel de la familia Ruiz-Mateos. ¿Dónde están? El propio gerente dijo el otro dÃa que andan por el club ‘a su libre albedrio’ y trabajando como buenamente pueden, pero luego salen diciendo que no lo han abandonado ‘institucionalmente’. No sé lo que consideran ellos abandono, pero esto es lo más parecido. No pagan, no aparecen por aquÃ, pero tampoco terminan de irse. Ahora parece que han decidido no hablar, no aparecer públicamente. Casi preferÃa cuando lo hacÃan, el daño era el mismo, pero al menos sabÃas quién decÃa las cosas. Ahora siempre te queda la duda (al menos exteriormente, porque en el interior creo que hay pocos que las tengan). Daño hasta el final.
Me quedo con una cosa. Cuando esta pesadilla acabe os prometo que voy a disfrutar tanto como vosotros del ascenso de mi equipo e intentaré, como suelo hacer, apartarme unos metros para poder verte a ti y a otros miles disfrutar de una fiesta que ‘veintitantos’ jugadores nos han reservado. Me costará quedarme al margen aunque sea un minuto, pero será una imagen imborrable. Y al que le joda, que no mire y reflexione, que si hay tantos miles felices, no será precisamente por ellos.
