El Rayo Vallecano ha convertido en tradición su ‘stage’ en Segovia y como una cita ineludible el encuentro ante la Gimnástica Segoviana en pleno verano. Ayer hubo ausencias significativas.
El encuentro en La Albuera suele ser un punto de encuentro para aficionados y equipo, para directivos y cuerpo técnico, prensa y demás estamentos que, de una manera u otra, conforman el entorno del Rayo Vallecano. Años atrás era habitual ver por las gradas y el palco del estadio segoviano a la ex-presidenta franjirroja, Teresa Rivero, así como a Felipe Miñambres y algún otro directivo que acudía a uno de los típicos encuentros veraniegos del conjunto vallecano. Ayer ni Martín Presa, ni Felipe Miñambres, ni algún jugador con nombre y apellido -que provocó más de un intencionado comentario- estuvieron presentes en Segovia.
En el ámbito deportivo no estuvieron presentes ni Diamanka ni David Aganzo, ambos recuperándose de sendas lesiones. El centrocampista va poco a poco mejorando de un esguince de tobillo, mientras que el delantero continúa con sus molestias en la rodilla. Ambos jugadores no han podido debutar esta pretemporada, aunque se espera que en breve puedan estar reintegrados al grupo de trabajo habitual.
Fuera de los terrenos de juego, el máximo accionista del club franjirrojo, Raúl Martín Presa, tampoco estuvo presente en el encuentro. En su lugar acudió José Mª Sardá, que junto a Fernando López, jefe de prensa, realizó las labores de representación de la entidad vallecana. La ausencia de Martín Presa no atenuó los cánticos en su contra por parte de la afición vallecana presente en las gradas de La Albuera.
