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El Rayo buscará romper su mala racha en Castalia

>© PXR. Vallecas, 25 Septiembre 2009
Veinticuatro años han pasado desde que en la temporada 75/76 el Rayo Vallecano consiguiera por última vez traerse la victoria de un estadio que es hostil para el conjunto vallecano y para su afición. De lo extradeportivo sucedido en Castalia el año pasado ya hablamos en su momento, ahora solo toca disfrutar de fútbol y de dos equipos con ansia de victoria por razones completamente diferentes.

C.D. CASTELLÓN – R. VALLECANO

Sábado, 26 de Septiembre de 2009 – 18 Horas

Estadio: Castalia (Castellón)

El Castellón llega a este partido, de la mano de Enguix, en un mal momento. Sus resultados en el arranque de temporada han puesto de uñas a un entorno que siente que su equipo no está dando el nivel esperado, y que ha obligado a una reunión entre representantes de la Federación de Peñas y los capitanes del club albinegro para enviar un mensaje de unidad de cara al encuentro de mañana ante el Rayo.

Los nervios en la ciudad levantina están a flor de piel, y no es para menos, viendo los resultados de un equipo con falta de gol, pero que además está mostrando una tremenda ‘empanada’ en zona defensiva. Los cuatro goles logrados por los castellonenses se han producido en jugadas a balón parado, lo que viene a demostrar las carencias ofensivas de un equipo que, además, ante el Albacete, fue un auténtico coladero en zona defensiva.

En las cuatro primeras jornadas de liga han logrado un punto, tras empatar con el Hércules a cero goles en la primera jornada en su propio estadio. A partir de ahí, tres derrotas consecutivas han puesto en funcionamiento todas las alarmas en el seno del club. Primero perderían por 2-0 en el Nuevo Colombino de Huelva, posteriormente se caerían ‘con todo el equipo’ ante el Albacete (3-5), para terminar redondeando su particular arranque negativo en la visita al Cartagonova, donde perderían de nuevo, en esta ocasión por 2-1, a pesar de adelantarse en el marcador con un gol de Pol.

Antecedente con morbo

El año pasado se vivieron varias circunstancias anómalas para un partido de fútbol. Los problemas causados por la afición en los alrededores del estadio, a sumar a una avalancha en una de las puertas de entrada a un fondo, fueron el vivo ejemplo de un ambiente enrarecido, a pesar de disputarse el encuentro en plenas fiestas locales.

Además se produjo un hecho poco habitual. El Castellón, a pesar de jugar de local, tuvo que cambiar su indumentaria por coincidencia con la segunda equipación del Rayo Vallecano y jugó el encuentro de azul, algo que tampoco gustó demasiado al respetable.

Con todo y con esto, al final, el encuentro terminó en empate a cero goles, en una tarde en la que ambos equipos se olvidaron de ganar.

El sábado, el Castellón intentará mantener una racha positiva contra los vallecanos que dura ya veinticuatro años.

Tranquilidad y confianza en la expedición vallecana

Por Vallecas, en cambio, las aguas bajan tranquilas. La victoria ante el Real Unión, a pesar de una primera parte que volvía a sembrar dudas sobre el juego vallecano, ha permitido a los de Mel afrontar el partido con la serenidad de volver a verse enganchados a los puestos de arriba.

La recuperación de Albacar, a falta de un entrenamiento, parece total, y podría devolver a Tito al banquillo, recobrando de esta manera la estabilidad en los laterales.

Pero seguro que esta no es la única variación que presentará el Rayo en Castalia. El conjunto vallecano podría volver a utilizar a Pacheco y a Rubén Castro en punta de ataque, mientras Piti y Aganzo volverían a esperar su oportunidad en la segunda parte.

El conjunto de Pepe Mel ha trabajado con intensidad durante toda la semana y ha preparado con esmero la definición final, sabedor de las oportunidades que se pueden presentar ante un equipo sobrepasado por las dudas.

Aún así, los vallecanos son conscientes del peligro que supone enfrentarse a un equipo dolido en su orgullo, y que se ha mentalizado para lograr la primera victoria de la temporada ante un rival al que califican como «aspirante a la lucha por el ascenso».

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!