Marcos Márquez fue una de las piezas clave que decantaron la victoria de la U.D. Salamanca. El delantero sevillano se mostró muy batallador y entró en constante lucha con Amaya durante los noventa minutos. Márquez aseguró que el Rayo, a pesar del resultado, estará en Primera.
No fue un partido sencillo para los delanteros, pero tampoco lo fue para los defensas. Antonio Amaya y Alejandro Arribas se las tuvieron que ver con un hombre de dilatada experiencia en la categoría, que no les dio un respiro durante todo el encuentro. Marcos Márquez, muy activo, gozó de oportunidades y aunque no marcó fue una referencia muy importante para su equipo. El delantero andaluz explicaba las claves de la victoria del Salamanca, afirmando que «hemos salido bastante fuerte y quizá les hemos cogido algo desprevenidos. Aún así, en diferentes fases del partido, han demostrado el potencial que tienen y hasta el último momento nos han creado peligro, han estado a punto de empatar un partido que ha sido muy complicado. No cabe duda que el Rayo va a estar en Primera División, lo que da doble mérito a nuestra victoria».
Además añadía que «durante gran parte del partido hemos dominado el juego, hemos tenido más intensidad y les hemos superado en el marcador, algo que en otras ocasiones se nos ha resistido un poco. Es para estar contentos y satisfechos, pero manteniendo la calma y sabiendo que queda mucho camino y que la manera de conseguirlo es jugando como hoy y como las últimas jornadas».
Para Marcos Márquez el papel de la afición, que no cesó un instante de animar en la grada del estadio de Vallecas, fue importantísimo.«Habíamos hablado durante la semana que el equipo estaba ahí y que íbamos a pelear hasta el final. La afición dio el primer paso y nos dijo que todavía podemos, que estamos vivos y nosotros por la parte que nos corresponde tenemos que intentarlo y llegar hasta al final. Seguro que así lo conseguiremos», concluía.
