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Sábado 20 de Diciembre, 17 horas
Estadio Martínez Valero (Elche)
Arbitro: Caballero Herreros (C. Riojano)
Finaliza el 2008. Este año que futbolística, institucional y socialmente ha devuelto al Rayo al lugar que nunca debió abandonar, al fútbol profesional. Un año que ha devuelto la ilusión, la fe y el espíritu a una afición que nunca abandonó a su suerte a un equipo que gracias al tesón de su entrenador y de sus jugadores se ha reencontrado con el espectáculo; con el mediático, bastante abandonado hasta la fecha, y con el del balón. Ese espectáculo que todos los fines de semana nos deparan los Diamé, Piti, Michel, Pachón, Aganzo… una extensa lista de jugadores por los que al principio de temporada pocos apostaban, pero que cerca de concluir la primera vuelta del campeonato, mantienen al Rayo en la lucha por los puestos de ascenso a Primera División. Suena a quimera, suena a sueño, ¿bonito verdad?.
La vuelta a la Segunda División se inició en este 2008 con victoria (1-0 ante el Murcia), antesala de todas las que vendrían después. ¿Por qué no terminar el año igual que se empezó?. La visita a la ciudad de las palmeras puede significar la segunda victoria lejos del Teresa Rivero, y además de manera consecutiva.
Una vez superado el complejo, la incapacidad, la presión de no ser capaces de ganar fuera de casa, este equipo es capaz de todo, incluso de hacerlo dos veces seguidas. Enfrente tendrán a un Elche que viene de menos a más, un equipo que tras el cambio de entrenador con la destitución de David Vidal ha experimentado tal mejoría que le ha supuesto abandonar los lugares de descenso que empezó compartiendo con Murcia y Sevilla At. La llegada de Claudio Barragán al banquillo franjiverde ha dado impulso a un equipo que acuciado por los problemas económicos quiere volcarse en los éxitos deportivos para enderezar el rumbo.
El Elche ocupa actualmente la decimo-octava posición con 18 puntos, justo un lugar por encima de los lugares que te envían al infierno de la Segunda División B, y llegan a la última jornada del año después de vencer en su propio estadio al Córdoba y de conseguir un meritorio empate ante el Girona a domicilio. El aliciente de doblegar a uno de los equipos importantes de la temporada como es el Rayo debe ser suficiente para que los de Claudio ofrezcan su mejor cara en el Martínez Valero ante una afición necesitada de buenas noticias.
A por la segunda victoria consecutiva
El Rayo por su parte llega a Elche envuelto en su vitola de equipo revelación, con la inercia de su primera victoria lejos del Teresa Rivero y arrastrado por los rumores que sitúan a uno de sus buque insignia, el centrocampista francés Diamé, lejos de la Avenida de la Albufera. Cobeño y la defensa con la cabeza puesta en mantener la portería a cero, el centro del campo debatiéndose entre las ganas de jugar el balón de Michel y la omnipresencia de Diamé en funciones defensivas, con Piti y su particular pelea con el gol y con Pachón, que con humildad y calidad, ya se atreve a toser al mismísimo David Aganzo, de cuya lesión todavía no ha podido recuperarse. Pero por encima de todos sobresale la siempre presente figura de Mel, un entrenador querido en Vallecas, al menos de momento (ya sabemos cómo funciona ésto del fútbol) al que le gusta pregonar que su equipo juega al fútbol, que es ofensivo y que su Rayo juega tan alegre en casa como lejos de ella.
En lo meramente deportivo destacan las ausencias ya conocidas de Albiol por sanción y Aganzo por lesión. En lo positivo encontramos la recuperación de Jofre, que tras entrenar apartado del grupo hasta ayer viernes, finalmente ha podido entrar en la convocatoria, aunque probablemente y por precaución sea Collantes o Michel quien se pelee por la banda izquierda. El resto del equipo en principio será el que consiguió la victoria el pasado fin de semana.
Un empate con la U.D. Salamanca y una victoria ante el Córdoba suponen que lograr los tres puntos frente al Elche permita al aficionado rayista pensar que los Reyes Magos han llegado y pueden dejar en Vallecas un regalo en forma de ascenso a Primera División. La ilusión que no falte, el fútbol tampoco. Hoy el Rayo saltará al Martínez Valero a buscar el anticipo de ese regalo.
Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!
