La derrota en Elche nos lleva al peor puesto esta temporada

>Lamentablemente el Rayo va a finalizar el 2008 con la peor clasificación de todo lo que llevamos de campeonato. El conjunto de Pepe Mel, después de concluida la decimoséptima jornada de liga, ocupa el octavo lugar, empatado con Castellón que es séptimo y a cuatro puntos de Zaragoza, Xerez y Hércules que se mantienen en la persecución del líder, la U.D. Salamanca.

Y decimos lamentablemente, porque la trayectoria de los rayistas en este primer tramo de la temporada ha estado por encima de lo que refleja su clasificación actual.

Arrancó el campeonato ocupando ese octavo puesto, pero el más repetido en las diecisiete jornadas disputadas ha sido tanto el cuarto, como el sexto lugar (cuatro jornadas cada uno de ellos). Su andadura ha sido tan espectacular que se ha ganado el título de ‘tapado’ de una liga tremendamente igualada, en la que ya son varios los equipos que parecen presentar sus serias candidaturas a lograr el ascenso a Primera División.

Los vallecanos han estado coqueteando con los primeros lugares de la tabla, principalmente gracias a sus magníficos resultados en casa, llegando a alcanzar un puesto de ascenso directo en la undécima jornada, donde finalizaron terceros. Desde entonces, un quinto, tres sextos y un séptimo han terminado, con la derrota en Elche, por colocar al Rayo en el octavo lugar.

La falta de acierto y sus últimos resultados, la cruz del Rayo
La evidente falta de definición del conjunto franjirrojo, los últimos resultados, donde han perdido parte de la superioridad en el Teresa Rivero, junto con la confirmación de sus dificultades lejos de Vallecas, han condenado a este equipo.

Desde la undécima jornada, en la que ocuparon la tercera posición, los vallecanos, salvo en Córdoba, no han cosechado buenos resultados. Los empates y las derrotas han sido la tónica dominante, y la falta de gol ha sido alarmante. Empates sin goles ante Celta en Balaídos y Alicante, en Vallecas, junto con el empate a un tanto con el Salamanca, sumados a las derrotas contra Albacete (2-1) y Elche (2-0), han supuesto que el conjunto madrileño haya logrado únicamente seis puntos de los últimos dieciocho disputados, y gracias a la victoria en Córdoba.

Pero si alarmante es su falta de resultados fuera de casa, más significativas empiezan a ser sus dudas en el Teresa Rivero. La victoria por la mínima ante el Huesca, en un partido marcado por la expulsión de Aganzo en el primer cuarto de encuentro, junto con los empates contra Salamanca, y sobretodo, con Alicante, siembran algunas dudas sobre la tremenda superioridad que había mostrado el equipo vallecano a cuanto rival había pasado por Vallecas. Que se lo pregunten a Eibar o Castellón.

Como dato más que positivo cabe destacar que, a pesar de estos resultados no tan buenos, el conjunto vallecano no ha bajado ni un ápice su aportación ofensiva. Su juego sigue siendo alegre y lleno de alternativas, y los Diamé, Piti, Jofre, Pachón y compañía, siguen ofreciendo un fútbol de alto nivel, que tarde o temprano debería dar sus frutos. Las ocasiones se generan, el fútbol no ha abandonado al equipo y la falta de puntería llegará a su fin, incluso para Piti (menuda racha la suya).

Si 2008 ha sido un año que se recordará en el entorno del Rayo Vallecano, todos esperamos que el 2009 sea incluso mejor. Ahora toca descansar, reflexionar, aprender de los errores, apuntalar las virtudes e iniciar el 2009 con espíritu renovado en busca de metas mayores.

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!