Los de Íñigo Pérez despertaron en una gran segunda mitad después de que los locales ganaran en intensidad a los franjirrojos en el primer acto
Ficha técnica
Competición: Dieciseisavos de final de Copa del Rey
Fecha: 6 de enero de 2026
Estadio: Nuevo Los Cármenes
GRANADA
1 - 3
RAYO VALLECANO
GRANADA (1): Astralaga, Hormigo, Alcaraz, Bouldini (Lama, minuto 58), Trigueros, Pablo Sáenz, Gagnidze (Sergio Ruiz, minuto 65), Williams (Pascual, minuto 58), Rodelas (Alemañ, minuto 75), Naasei (Arnaiz, minuto 75) y Flores
RAYO VALLECANO (3): Cárdenas, Ratiu (A), Lejeune, Vertrouwd, Pacha Espino (A), Gumbau (A) (Óscar Valentín, minuto 65), Pedro Díaz, Fran Pérez (Isi, minuto 65), Trejo (Camello, minuto 84), Álvaro García (Pep Chavarría, minuto 84) y Carlos Martín (De Frutos, minuto 65)
Goles: 1-0. Minuto 9. Pablo Sáenz. 1-1. Minuto 50. Álvaro García. 1-2. Minuto 74. Pedro Díaz. 1-3. Minuto 90+1. Flores (p.p.)
Árbitro: César Soto Grado
El camino del Rayo Vallecano por la Copa del Rey no está exento de obstáculos pese a la categoría (a priori inferior) de sus rivales hasta ahora: Yuncos, Ávila y Granada. Los franjirrojos volvieron a comenzar su ronda eliminatoria a partido único por debajo en el marcador y por tercera vez consecutiva le dieron la vuelta al resultado para sellar su clasificación. En un Rayo muy cuestionado (por algunxs), los de Íñigo Pérez ya están en octavos de Copa del Rey.
A los rayistas les faltó intensidad en los primeros 20-25 minutos. Algo que podría ser entendible viendo el escenario en el que disputaron el último partido de dieciseisavos. Lo que debía ser una fiesta popular del fútbol se convirtió en un esperpento con las gradas casi vacías a causa del elevado precio de las entradas. Apenas hubo afición local y nula afición visitante salvo casos individuales. Casi como jugar a puerta cerrada en el día de Reyes: ni niños, ni ilusión, ni fiesta del fútbol (alguien en la RFEF debería tomar medidas).
Los de Pacheta salieron más enchufados al terreno de juego con una marcha más y con ambición de lograr el pase a octavos de final eliminando al décimo primera división. El gol de Pablo Sáenz tras un rechace de Cárdenas ante la pasividad defensiva de la zaga rayista llenó las redes sociales de comentarios negativos contra la franja. La imagen no era la mejor pero como siempre decimos: esto es el Rayo Vallecano y los resultados es lo de menos siempre que sepelee. Y eso fue lo que empezó a hacer el equipo franjirrojo. Tocaba remangarse e ir a la lucha, empezar a atesorar el balón, a buscar los pasillos interiores, a desbordar por banda y llegar al área.
Los primeros movimientos en ese sentido estuvieron liderados por un Carlos Martín y un Álvaro García muy voluntariosos pero poco eficaces. La suerte no sonreía al Rayo en su búsqueda del empate y el tiempo volaba en Los Cármenes con una hinchada local a medio camino entre la felicidad y la congelación por el frío ambiente (el social y el atmosférico). Astralaga sacaba las ocasiones de Álvaro y de Gumbau antes de enfilar el camino al túnel de vestuarios. El cancerbero nazarí no soñaba con el cruel guión que el segundo acto le tenía reservado.
Nada más saltar al césped para los segundos 45 minutos, el Rayo pisó el acelerador y logró la igualada. El disparo desde fuera del área del 18 rayista se fue abriendo paso entre un mar de piernas granadinas y vallecanas desviando su trayectoria y despistando al guardameta local que no pudo evitar el 1-1. Arrancaban entonces los mejores minutos de un equipo franjirrojo que mereció remontar mucho antes de que lo lograra finalmente. Lo tuvo en las botas de un Trejo al que le falta continuidad y en la cabeza de un Carlos Martín que estrelló en la madera su remate en el primer palo.
El Granada quiso entonces parar el ritmo rayista. Empezó el baile de lesiones, cambios y atenciones médicas. Se jugaba poco. Casi nada. Y cuando se hacía era el conjunto nazarí quien pisaba el área de Dani Cárdenas. Sin premio. El partido se encaminaba hacia la prórroga casi sin remedio hasta que el dios del fútbol iba a volver a castigar al mejor jugador local del primer tiempo: el potente remate de Pedro Díaz se colaba bajo el cuerpo del portero. El 1-2 desató la música de viento de los pocos granadistas allí presentes contra el palco y en ocasiones también contra el banquillo.
Con todo perdido, los dos rivales se entregaron a convertir el choque en un correcalles del que iba a salir triunfador el Rayo. Porque Dani Cárdenas iba a sacar un mano a mano por centímetros que podía haber sido el 2-2 y porque Flores metería el balón en su propia portería intentando evitar el gol a puerta vacía de Ratiu tras driblar a Astralaga.
El Rayo Vallecano completaba la lista de los 16 equipos clasificados para los octavos de final de la Copa del Rey y conocerá a su rival mañana mismo durante el sorteo en el salón de actos de la Ciudad del fútbol de Las Rozas, sede de una RFEF que ha quedado retratada en esta eliminatoria.
