No sé qué sensación te deja el partido y sobre todo me gustaría que valorases la segunda parte que ha hecho el equipo hoy.
Iñigo Pérez compareció en rueda de prensa en una abarrotada sala de prensa en el Estadio de Vallecas y, a pregunta de PxR Radio, analizó la victoria en el partido de ida de las semifinales de la Conference ante el Racing Estrasburgo comentando que «creo que cuando un equipo merece más, como ha sido el caso del Rayo Vallecano y ganas 1-0, sabiendo que el Estrasburgo en su casa va a exigirnos muchísimo, tendemos a lamentarnos y decir que el resultado quizá debía ser más amplio y hemos fallado esto o hemos fallado la otra y creo que hay una tendencia a obviar y olvidar que hemos ganado 1-0 en una semifinal europea, haciendo una parte, que era lo que tocaba en el partido. Había que ser serios, ver quien se desajustaba, en el descanso hemos podido hablar un poco, y la segunda parte es extraordinaria. Más allá de si el resultado es corto o si has merecido más, que está bien, como grupo debemos darnos algo de cariño y valorar esta victoria».
Para el técnico del Rayo, lo vivido ayer fue algo «irrepetible, son sensaciones y momentos que uno va a guardar toda la vida. Cuanto más tiempo pasas en Vallecas vas generando estos recuerdos y más difícil es solventar la deuda con la gente. Es muy especial, un día de tener un nudo en la garganta el cual eres el entrenador y no puedes dejar salir, pero es un día muy emocionante y estoy muy contento de que se haya saldado con una victoria«.
En otro orden cosas, el técnico del Rayo afirmó que en la primera parte el equipo algo acelerado. «Hemos salido fuera y la emoción era palpable, vibraba, había una energía que se podía casi percibir en la piel. Yo les he dicho que había que ir al 1%, que vengo diciendo que es la parte táctica, la parte del juego, lo que nos va a hacer poder obtener una victoria», añadiendo que «si piensas en qué puede ser, estás yendo al futuro. Si piensas después del partido qué ha sucedido, estás yendo al pasado y nos olvidamos del momento presente. Y les he dicho, para intentar erradicar este exceso de velocidad, con el proverbio que acabas de decir en inglés, que para mí uno de los mayores antídotos es el humor. Entonces les he dicho ahora en el vestuario, por favor, atacadlo por medio de la alegría, el humor, esto que tiene este grupo de jugadores, conectar con lo que está sucediendo porque te obliga a sonreír, a reírte y a compartir».
Buena parte de la intervención de Iñigo estuvo marcada por las sensaciones de antes, durante y después del partido. «Creo realmente que podríamos haber marcado algún gol, pero el equipo ha mostrado una gran capacidad para jugar con serenidad y sosiego en la segunda parte de semifinales de Europa. Venir de jugar jueves-domingo con todas las adversidades que tenemos, con todo lo que dejas atrás, que es una mochila que no se ve, pero que la tienen ellos. Ser capaces de hacer la segunda parte que han hecho a mí me deja alucinado. Soy su entrenador, los veo, pero no dejan de sorprenderme».
