Álvaro García, como todo el rayismo y cualquiera que entienda algo de fútbol, dejó claro que el arbitraje del Sevilla 2-1 Rayo Vallecano fue un auténtico desastre. Tres penalties, uno anulado por el VAR, un gol anulado, una expulsión… para un De Burgos Bengoetxea sobrepasado y que se fiaba de todos menos de sus ojos hasta que se fió de sus ojos y tampoco acertó.
El extremo de Utrera dejó claro que «ha pitado tres penaltis en un partido igualado. Demasiado protagonismo para el que no tiene que tener protagonismo» El jugador franjirrojo dejó claro que no había visto la jugada del tercero que es el más polémico de todos: «No lo he visto, no sé si ha sido. El mío ha sido claro y antes de que Batalla cogiera el balón ya estaba contando. El gol anulado a Isi no es revisado y pienso que si hubiera sido al revés sí que lo hubiera revisado».
A Álvaro García no le faltó autocrítica dejando claro que el Sevilla había apretado pero que el error de meterles en el partido fue suyo: «Están en casa, perdiendo y era lógico que tenían que apretar. El penalti del 1-1 nos ha sentado como un jarro de agua fría».
