EDITORIAL

Columna de opinión: Una cantera sin ángel

Tras 12 años en los banquillos de diferentes categorías en la cantera franjirroja decía adiós Ángel Dongil

Escrito por Martes, 28 Junio 2022

    Año tras año la pérdida de decenas de entrenadores y jugadores es una sangría permitida (y casi alentada) desde el club

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    Me ha costado más de una semana decidirme a escribir esta columna de opinión. Una y otra vez repetía en mi cerebro que era una pérdida de tiempo, que salvo a cuatro gatos que seguimos la actualidad de la cantera al resto del 'rayismo' le importa un pimiento lo que pase fuera del primer equipo. La estrategia de la propiedad del club está funcionando a la perfección. Hay que quitarse el sombrero. Nunca imaginé que el progresivo desmantelamiento de la cantera y de la sección femenina iba a tener el beneplácito de la mayoría del rayismo deseosos de pagar un poco más en su futuro abono por un Rayo cada vez más pequeño.

    En el ruido de Falcao, Cavani, Marcelo, Dani Alvés... alentado por quienes aspiran a un 'digisueldo', hemos asistido impertérritos a la salida por la puerta de atrás del Rayo Vallecano de una persona que llevaba trabajando casi media vida en el club. Otra más. Tras 12 años en los banquillos de diferentes categorías en la cantera franjirroja decía adiós Ángel Dongil. Podría repartir culpas, contar las conversaciones de pasillo, sacar los colores a la estructura deportiva del club... y no serviría de nada porque, repito, nos importa a cuatro gatos. Y personalmente ya estoy cansado de la falsa indignación de Twitter. Mucha interacción y poca acción semana tras semana en la Ciudad Deportiva.

    Lo que más tristeza me genera es que año tras año la pérdida de decenas de entrenadores y jugadores es una sangría permitida (y casi alentada) desde el club. Insisto: solo importa el primer equipo y nada más. El negocio del fútbol le ha dado la espalda a la cantera franjirroja que años atrás era la envidia de otros clubes. Los jugadores se van donde encuentran lo que en el Rayo ya no les garantiza. Muchos entrenadores 'huyen' tras años de problemas y promesas incumplidas.  No les culpo.

    No es que la marcha de Ángel Dongil sea la gota que colma el vaso. Hace tiempo que hay más agua fuera que dentro de él. Pero no deja de ser significativo que el crecimiento y el progreso durante más de una década dé como resultado final la nada más absoluta. O casi. 18 palabras en un tuit como agradecimiento y despedida. En esto nos hemos convertido: en una cantera sin ángel.


     
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