A falta de una semana para el inicio de la competición oficial, el Rayo Vallecano no tiene indumentaria que lucir. Si en los dos encuentros anteriores, ante el Eibar en casa y frente al Leganés en Butarque, había jugado con las equipaciones de entrenamiento, hoy, con las cámaras de televisión en directo, al menos lució la franja roja, pero sin actualizar, es decir, la misma equipación que lucieron la pasada campaña.
En Vallecas es habitual que las equipaciones lleguen tarde, pero este año la situación es mucho más complicada aún. Kelme ha rescindido el contrato con el club de Vallecas y en el Rayo lamentan esta situación alegando que se les ha dejado tirados. Lo que no se comenta en ese entorno es el sistemático retraso en la previsión y envío de solicitudes, en la programación y planificación de cada temporada, en ir siempre al límite, algo que según parece ha sido tónica habitual y a pocos sorprende en el club franjirrojo.
Hoy el Rayo se pareció más al Rayo, pero volvió a dejar una pobre imagen que en el club nos aseguran se solucionará la semana que viene con la presentación de la nueva marca que vestirá al Rayo (veremos por cuánto tiempo).