El Rayo logró la victoria ante el Elche (1-0) gracias a un gol anotado por Randy Nteka en el tramo final de un complicado partido para los vallecanos.
Ficha técnica
Competición: Primera División - Jornada 30
Fecha: Viernes 3 Abril - 21 horas
Estadio: Estadio de Vallecas
RAYO VALLECANO
1 - 0
ELCHE C.F.
RAYO VALLECANO (1): Batalla; Ratiu, Lejeune, Luiz Felipe, Chavarría, Unai López, Oscar Valentín (Pedro Díaz, minuto 65), Alvaro (Pacha, minuto 83), De Frutos (Carlos Martín, minuto 92), Isi (Nteka, minuto 65) y Alemao (Camello, minuto 83).
ELCHE C.F. (0): Dituro, Buba (Yago, minuto 83), Bigas (A)(A), Affengruber, Petrot, Valera, Aguado (A)(Fede, minuto 77), Febas (Gonzalo, minuto 77), Morente, Rafa Mir y Alvaro (A)(Andre, minuto 77).
Goles: 1-0. Minuto 74. Nteka.
Árbitro: Jose Luis Munuera Montero (Principal) / Javier Iglesias Villanueva (VAR)
No hay mejor manera de afrontar el reencuentro con la historia que haciendo historia. No hay mejor manera de soñar con la Conference que acercando el objetivo de la permanencia en Primera División. Y el Rayo hoy logró que ambos objetivos se tocaran. Porque había que jugar con cabeza ante el Elche y evitar que la eliminatoria europea se llevase los pensamientos y los puntos por delante. Se logró el objetivo, aunque no fuera nada fácil.
El duelo de equipos en lucha por salir de la quema sonrió a un Rayo que en la primera mitad se vio sorprendido por el planteamiento del Elche, que alternó la salida en corto con los desplazamientos largos y que, de una manera muy inteligente, casi anuló por completo la presión alta de los de Iñigo Pérez. El Rayo quería hacer su fútbol, pero se encontraba de bruces con una realidad inesperada y a la que poco a poco se iría adaptando.
El juego de unos y otros no invitaba al desenfreno de la grada. El Rayo se atascaba por momentos, mientras el Elche, que no es ni mucho menos un mal equipo, que no está entre los aparentemente ‘desahuciados’ y que tiene mimbres para lograr la salvación, jugaba con soltura y con manejo de unos niveles de fútbol y autocontrol dignos de cualquier equipo de la liga.
El Rayo lo confiaba todo a la pelea constante de Alemao con la zaga, a las carreras de De Frutos por la derecha y Alvaro por la izquierda y a poco más, porque Isi estuvo sorprendentemente errático y porque el partido no nos llevaba a situaciones de clara superioridad para ninguno.

Pero todo cambió a falta de cinco minutos para el final. La expulsión de Bigas cambió radicalmente la situación de partido para unos y para otros, añadiendo más ansiedad a los vallecanos y mucho más riesgo a los ilicitanos, que tuvieron que jugar la recta final del primer período y todo el segundo tiempo con desventaja numérica.
Y ahí apareció el ‘run run’ de la grada, la ansiedad de los jugadores, la presión por la necesidad y todo lo que envuelve un partido de gran importancia con las circunstancias en las que se planteó la resolución definitiva del choque. El Rayo quería y no podía, buscaba huecos en la defensa del equipo de Sarabia y se desesperaba con cada llegada mal rematada, con cada centro mal ejecutado y con cada error en el pase o en la decisión de los metros finales.

De Frutos y Lejeune aparecieron en ataque y Batalla, con una gran parada, mantuvo al equipo en pie antes de los cambios, que esta vez serían salvadores. La entrada de Pedro Díaz, pero sobre todo de Nteka, iban a suponer el espaldarazo definitivo a un equipo que no pensaba en Europa, porque bastante tenía con solucionar la papeleta de la noche de un Viernes Santo en el que Nteka sería salvador. Un buen centro de Alvaro desde la izquierda iba a ser rematado en el primer palo por el delantero franjirrojo, que no celebró el gol por respeto a su ex equipo, pero que puso patas arriba el Estadio de Vallecas.
Desde el 1-0, en el último cuarto de hora de partido, el Elche se fue a la desesperada a por un empate que no llegaría y que deja a los ilicitanos en su pelea por la salvación y a los rayistas soñando con la Conference y con el AEK de Atenas tras una noche de poco fútbol, pero mucha alegría en Vallecas.
