El equipo francés supo anular el ímpetu franjirrojo en la primera mitad y sucumbió al empuje y al fútbol rayista en el segundo acto
Ficha técnica
Competición: Ida de semifinales de Conference League
Fecha: 30 de abril de 2026
Estadio: Estadio de Vallecas
RAYO VALLECANO
1 - 0
RACING ESTRASBURGO
RAYO VALLECANO (1): Batalla, Ratiu, Lejeune (A), Ciss (A), Pep Chavarría, Oscar Valentín, Unai López (Gumbau, minuto 90+4), Ilias (A), Isi (Camello, minuto 88), De Frutos (Pacha Espino, minuto 88) y Alemao (Pedro Díaz, minuto 65)
RACING ESTRASBURGO (0): Penders, Ouattara, Hogsberg, Omobamidele, Chilwell (A), Moreira (A), Doukoure, El Mourabet (A) (Oyedele, minuto 90+5), Enciso, Emegha (A) (Nanasi, minuto 83) y Godo (Ameyaw, minuto 68)
Árbitro: Donatas Rumsas (principal) / Tomasz Kwiatkowski (VAR)
Vallecas se despidió del fútbol europeo en una noche que será recordada durante décadas por parte de quienes la vivieron y que será anhelada por aquellas generaciones que siempre esperarán volver a repetir aquel Euro Rayo de Íñigo Pérez, Isi, Trejo, Ciss, Álvaro García o De Frutos que consiguió llevar a un humilde barrio hasta la semifinal de una competición europea. Los focos del recinto de la Albufera no volverán a encenderse para albergar la Conference League y la despedida no pudo ser más emocionante, más intensa y con un inesperado sabor a final. Porque hoy, Leipzig está un poco más cerca.
En las horas previas al encuentro todo olía a historia, a ilusión, a sueño por cumplir. Sólo faltaba el pitido inicial para que alguno se creyera que era verdad lo que estaba viviendo. Que su Rayo, el tuyo y el mío estaba, en el mes de abril, entre los 12 mejores equipos de Europa. Para el envite la afición se puso el traje de faena reservando el de gala para una ocasión superior. Y todo lo vivido en las gradas y en la llegada del equipo sirvió para unir aún más a un equipo entregado a su afición y a una afición loca por su equipo.

Llegaba a Vallecas un equipazo. Un Estrasburgo que es un conjunto satélite del Chelsea y que se ha permitido invertir 100 millones en su plantilla. Lo que valen dos temporadas en el Rayo. Por contextualizar. Como ir a la guerra con pistolas de agua. Pero los nuestros son capaces de luchar contra quien sea y con quien sea con valentía, coraje y nobleza.
El técnico navarro del conjunto franjirrojo optó por su 11 habitual con las únicas bajas de los lesionados Álvaro García y Luiz Felipe. El Estrasburgo también tenía bajas muy notables con Goui, Barco y Panichelli. Igualdad en las bajas de jugadores clave y máxima igualdad en unos primeros 45 minutos en los que hubo más acercamientos y más sensación de peligro que oportunidades reales. Los de Vallecas se acercaron a la meta francesa de Penders a través de disparos lejanos. Apenas había empezado el partido y Lejeune lo intentó desde el medio del campo.
Algo más cercano, en la frontal del área grande lo iban a probar Ilias, Isi y De Frutos. Los tres iban a correr la misma suerte que el central francés. No le iba a ir mejor a ‘les bleus’ que se encontraron con un muro casi imposible de superar llamado Lejeune – Ciss. Con más emoción, intensidad y alguna estéril polémica provocada por el exceso de testosterona francesa iba a terminar la primera mitad. Unos primeros 45 minutos que no pasarán a la historia de los torneos europeos.

El paso por vestuarios espoleó a los franjirrojos. Si hubo o no ‘Perezina’ buscando golpear primero a un equipo tan potente como el Estrasburgo solo lo sabrán los protagonistas. Pero lo cierto es que la actitud de los rayistas cambió en la segunda mitad. El Rayo se fue a por la yugular francesa y la iba a encontrar en el minuto 10 del segundo tiempo. El cabezazo de Alemao en el saque de esquina de Isi dibujó una parábola imposible y puso a los de Vallecas por delante.
Era el premio a un mejor arranque de segundo acto. Pudieron llegar más pero el acierto de Penders evitó que el Rayo Vallecano llevara hasta Francia un mejor resultado. Ya fuera con el 1-0 o con una ventaja mayor que llegó a tener Pedro Díaz en sus botas en una contra magistralmente conducida por Camello, el pase a la final va a estar muy caro.
Los de Alsacia van a hacernos pagar un alto coste por el billete a Leipzig con el que ya sueñan los más de 14.000 aficionados rayistas que llenaron el estadio de Vallecas y cantaron La Vida Pirata a pleno pulmón. En una semana podríamos estar cantando la definitiva acompañado por la Marsellesa. Pero esa, será otra historia.

