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CRÓNICA

Rayo Vallecano 1-1 Girona: Los lunes siempre son duros

Alemao adelantó a los rayistas y Stuani rescató a los gerundenses en un partido no demasiado brillante

Rayo Vallecano 1-1 Girona: Los lunes siempre son duros
Foto del Rayo Vallecano - Girona (c) Pasión por el Rayo

Punto insuficiente para franjirrojos y blanc-i-vermells pero punto al fin y al cabo

Ficha técnica

Competición: Jornada 35 Primera División

Fecha: 11 de mayo de 2026

Estadio: Estadio de Vallecas

Escudo local RAYO VALLECANO 1 - 1 GIRONA Escudo visitante

RAYO VALLECANO (1): Batalla, Ratiu, Lejeune, Ciss, Pep Chavarría, Óscar Valentín, Unai López (Mendy, minuto 87), De Frutos (Carlos Martín, minuto 68), Pedro Díaz (A) (Gumbau, minuto 58), Fran Pérez (Alemao, minuto 58) y Camello (Pacha Espino, minuto 67)

GIRONA (1): Gazzaniga, Arnau (Rincón, minuto 72), Francés, Álex moreno, Vitor Reis, Witsel, Lemar (Echeverri, minuto 60), Tsygankov, Joel Roca, Fran Beltrán (Stuani, minuto 84) y Ounahi (Iván Martín, minuto 60)

Goles: 1-0. Minuto 85. Alemao. 1-1. Minuto 90+1. Stuani

Árbitro: Guillermo Cuadra Fernández (principal) / Jorge Figueroa Vázquez (VAR)

Jugador MVP Redpiso : Camello

Después de una oda al fútbol (en una larga noche de fiesta que ya es uno de los mejores días de nuestra vida) tocó volver a la dura y fría realidad de la pelea por la permanencia. Un inoportuno despertador que recordaba al Rayo Vallecano que no se puede vivir permanentemente de los sueños y que tocaba ponerse el mono de trabajo de los lunes. Algo que siempre es especialmente duro. Mucho más cuando los dos contendientes, Rayo y Girona, tienen tanto que perder y poco premio por el que arriesgar.

Los primeros minutos del duelo con dos onces, aparentemente ofensivos, fueron más bien todo lo contrario. Parecía un pacto de no agresión entre dos jóvenes entrenadores que son idolatrados en Vallecas por razones muy distintas pero, al mismo tiempo, muy parecidas. El paseíllo de Íñigo Pérez y de Míchel desde la previa hasta el inicio del partido estuvo lleno de sonrisas, saludos, alegría… Todo lo que le faltó a buena parte de la primera mitad.

Foto del Rayo Vallecano - Girona (c) Pasión por el Rayo
Foto del Rayo Vallecano – Girona (c) Pasión por el Rayo

Tuvimos que esperar hasta pasada la media hora del partido para ver los primeros acercamientos realmente peligrosos por parte de los dos equipos. Y además llegaron en jugadas prácticamente consecutivas. El primero que la tuvo fue Sergio Camello quien cabeceó desviado un centro de Fran Pérez cuando estaba totalmente solo dentro del área grande. Hubiera sido apoteósico haber cantado el tercer tanto consecutivo del ariete en tres jornadas.

Y cuando el rayismo se relamía de esa jugada pensando que podía empezar a desnivelar la balanza a nuestro favor iba a llegar la respuesta del conjunto, hoy, amarillo. Tsygankov aguantó el balón de espaldas dentro del área y tras darse la vuelta conectó un potente zurdazo que atajó con seguridad un muy bien colocado Augusto Batalla.

Por fortuna el partido empezó a abrirse y el Rayo empezó a generar mucho peligro por las bandas, sobre todo con la dupla De Frutos – Ratiu. Y sin embargo la más clara de la primera mitad iba a llegar por la otra banda en una ruptura de Fran Pérez que continuó Camello al desmarque para presentarse mano a mano con Gazzaniga quien le sacó con la mano izquierda el que parecía iba a ser el 1-0.

Foto del Rayo Vallecano - Girona (c) Pasión por el Rayo
Foto del Rayo Vallecano – Girona (c) Pasión por el Rayo

Tras el paso por vestuarios el Girona pareció más convencido de que podía hacer daño a un Rayo algo más conservador de lo habitual. El cansancio de la eliminatoria europea era palpable en muchos jugadores que repitieron en el 11. Los franjirrojos querían sellar la permanencia de manera casi matemática frente a los suyos pero Míchel contrarrestó todas y cada una de las virtudes y de los cambios que, sobre la marcha, fue poniendo en práctica su ex equipo.

Beltrán probó desde lejos los guantes de Batalla. Lejeune hizo lo propio a balón parado con Gazzaniga. Creció el Girona hasta la entrada al terreno de juego de Alemao que volvió a tirar del carro franjirrojo. El choque podía caer hacia cualquier lado y parecía que iba a ser rayista cuando Alemao en un remate de pillo desvió un disparo de Unai López desde la frontal. El tanto del delantero prolongaba la racha rayista de forma increíble y metía al Rayo en la pelea por todo una temporada más. Eran 45 puntos, unos octavos de Copa del Rey y una final de Conference League. Una auténtica bestialidad.

Pero hablando precisamente de bestias llegó la negra del Rayo Vallecano. Christian Stuani había ingresado al terreno de juego para obrar el milagro y casi en el primer balón que tocó a la salida de un córner iba a lograr el empate cabeceando al palo contrario de un Augusto Batalla que encajó en Vallecas muchos minutos después. El Girona le empataba al Rayo casi sin merecerlo.

Foto del Rayo Vallecano - Girona (c) Pasión por el Rayo
Foto del Rayo Vallecano – Girona (c) Pasión por el Rayo

El Rayo tendrá que seguir con la calculadora encendida al menos una jornada más para lograr algo que nunca ha conseguido en sus 102 años de vida y que tampoco consiguió un duro lunes.