José Ramón Sandoval pide cautela, a pesar de lo cual no esconde sus ganas por vivir la fiesta del ascenso con su afición. Una victoria ante el Xerez mañana supondría el ascenso matemático de un equipo que lo ha pasado mal este año, pero que está a un paso del objetivo marcado.
El partido soñado a principio de temporada ha llegado. Uno, tres, o incluso ningún punto separan al Rayo de la Primera División.
Estamos soñando con celebrar con nuestra afición el ascenso, que creo que se consigue con trabajo. A la vista está que se ha trabajado muy bien y no creemos que se nos vaya a escapar de las manos, sobre todo por la gran ilusión que está transmitiendo toda la plantilla.
Echando la vista atrás, con todo lo que ha pasado en estos meses, ¿con qué te quedas?
Con nada, solamente con lo que hay aquí delante. Me gusta vivir el presente, el aquí, el ahora. Creo que todo eso nos ha hecho más fuertes, nos ha curtido como entrenador y como futbolistas, pero me quedo con la sabiduría y el saber estar de mi plantilla. Con lo que se han entregado, creo que son los jugadores adecuados para este ascenso y que hemos acertado con todos ellos. A la vista está que nadie se ha bajado del barco, de los que estamos ahora mismo aquí, y me quedo con la afición que, sabiendo todo el problema que teníamos, han intentado ayudarnos de todas formas, sabiendo que había que defender 87 años de historia. Me quedo con todo eso, repitiendo que entre todos lo podemos conseguir.
Mañana se espera una fiesta grandísima en el estadio de Vallecas, que se supone presentará un lleno y con un día espléndido. Todos los condicionantes a favor.
Los condicionantes a favor, pero todavía no está todo decidido. Hay que tener cautela por respeto a los rivales con los que nos enfrentamos, pero es verdad que el momento no nos lo va a quitar nadie. Cuando salgan los jugadores por el túnel de vestuarios y noten el sentimiento de esta afición, que les va a llevar en volandas, hará que corran a 200 por hora, porque si algo tiene Vallecas es que es diferente a cualquier otra afición. Esto ha madurado y lo vamos a disfrutar todos.
Esta tarde estaréis pendientes del Celta-Elche, porque también ahí juega el Rayo.
Es el perseguidor más inmediato y que matemáticamente se puede meter. Si nos lo podemos quitar de en medio, mejor que mejor. Nosotros sabemos que dependemos de nosotros mismos y que si mañana ganamos, independientemente de lo que hagan los demás, estaremos en Primera División. Los jugadores se lo han ganado y no hay mejora manera que hacerlo ante tu gente.
Habéis hecho un llamamiento a la afición para que os permitan unos minutos en caso de victoria para disfrutar del ambiente con ellos.
Sí, porque no es el último partido de liga y si se consigue el ascenso lo más bonito es celebrarlo con toda la gente que esté en el estadio, que los jugadores digan unas palabras, que canten unas canciones, que den la vuelta ‘al ruedo’, que estén con su gente, porque si se invade, únicamente lo celebran los que lo invaden y creo que quince o veinte minutos después se puede invadir, coger un poquito de césped, besar el terreno de juego donde han pisado esta gente que ha realizado esta grandeza. Pedimos esos quince o veinte minutos para que la fiesta sea más grande y que todo el mundo se aproveche de este logro.
Cuando se haya conseguido habrá que hablar con el presidente, que dice que todo marcha según lo previsto y que los plazos se están cumpliendo.
Nosotros seguimos los pasos que él nos está marcando y por el momento todo marcha bien. Tenemos que centrarnos en el partido de mañana y, a partir del lunes, se empezará a hablar de muchas cosas. Lo primero que tiene que ocurrir es que el Rayo esté en Primera y después ya se verá el resto.
